Ruta Fulgurante


May
19
2010

La profesión más antigua del mundo…

Category: Impresiones y paisajesarandanilla – 23:13
arandanilla

No es un tema fácil, pero sí triste. Nunca sabe una cómo escribir sobre estas cosas, que algunos defienden como si de la misma vida se tratase, y algunos censuran como si fuera peor que un asesinato. Dejándose una llevar por sus propios sentimientos, y quizá grandes prejuicios, dirán, a mí me parece una putada, más que un servicio. En este mundillo, como en los demás, existen miles de millones de matices….A menudo navegas por estos mares cibernéticos y ves anuncios por doquier….Te paras de repente a pensar en ello. Reparas en esa conocida cuya pareja sabes lo hace, sin tapujos, que no lo considera infidelidad, pero que hipócritamente no se lo cuenta a ella. Y sientes una maldita pena que condena…y hacemos rima de algo tan triste, ¿no? Quitando leña al asunto, que a muchos escuece. A ratos te imaginas a universitarias preciosas que por necesidad o por capricho, se meten en estos laberintos (no debe ser fácil en ningún caso salir de ellos), y piensas que igual no es para tanto, que disfrutan, que se divierten, que no fingen. Eso esperas, porque son tus congéneres, porque a pesar del tópico, ver sufrir a una mujer te vuelve solidaria, no quieres, no lo consientes. Esperas que no se vean forzadas por las circunstancias. Que se sientan bien. Pero luego piensas en esa mujer que no tiene más remedio, o eso cree, que se fuga en sus pensamientos con sus hijos, con sus hermanos o maridos o vecinas…que se acuerda de las malditas horas que le quedan para terminar, que se apaga lentamente mientras un hombre hace lo que puede, o más bien, lo que quiere sobre su cuerpo.

No hablemos de escrúpulos. No todos los hombres son iguales, ni todas las mujeres tampoco. También he conocido hombres que se prostituían, y el caso viene a ser el mismo. O blanco o negro. Pero siempre reconociendo un poco la desgana. Yo no soy quién para censurar, no se deja de reconocer que en muchos casos, hacen un bien a mucha gente sola, a veces te escuchan, o casi siempre, cuando por dentro quizá se pregunten que quiénes las escuchan a ellas. Hay mucha falta de cariño, y muchos acuden por esta misma razón. Pero ¿qué hay del que sin necesidad busca este enganche e hipócritamente no lo permitiría en su mujer? Siempre he pensado que habrá cosas “desagradables” que ocurran entre dos personas, pero que no son tanto, si ambos consienten. No censuro, repito, no estoy en sus pieles (de ellos), no sé cómo razonan, qué motivos les llevan incluso hasta recrearse y vanagloriarse con los amigos contando cosas con un mínimo muy mínimo de respeto tanto a parejas como a las “otras”, a  las que algunos ningunean porque “pa’eso han pagao”…

Alguna que otra vez me las he imaginado al terminar, con un dolor en el estómago, ese dolor de la tristeza, que tan malito es…y quisiera para ellas un alivio. Es polémico hablar de esto…pero ¿cómo evitarlo? Pienso en la libertad que tenemos todos de escoger lo que realmente queremos hacer con nuestro cuerpo, siempre que eso no dañe a nadie. Y tengo la impresión que en este tipo de asuntos, siempre queda alguien herido. A ratos no distingo quién. Somos hipócritas, me incluyo. Hacemos siempre lo que no queremos que nos hagan, y no pensamos en las consecuencias. No sé. Hoy recuerdo a alguien…un hombre que una vez me dijo que él no podía admitir ni respetar algo que denigraba a una mujer, y que veía que en todos los casos, siempre se denigraba. Aquí no pretendo señalar con el dedo a “ellos” o “ellas”. Existen casos y casos. Pero en los que me pierdo es en los de los “falsos enamorados”. Felices con sus parejas, pero la fiesta a otra parte…Al fin y al cabo es la profesión más antigua del mundo, y hasta algunos poetas la hacían sublime. Me quedo con eso, para no morirme de pena ajena (rimando de nuevo, por quitar leña al asunto). Buenas noches y perdón si alguien se siente ofendido…

2 Comentarios »


  1. Comentario de Pipe

    Creo que habla de una de ellas, como no enamorarse.

    http://www.youtube.com/watch?v=CxDWWp8bMGg

    Disneylandia
    (Manolo García)

    Sí, siempre decías: “quédate”,
    y al final, tú volviste a la calle.
    Cuero negro y ganas de beber
    sin saber en qué barrio quedarte.
    Disneylandia, no existe ya para ti.
    No hay dinero, no, no saliste nunca de aquí.
    Siempre igual, siempre estás igual.
    Siempre igual, siempre estás igual.
    Vueltas en la cama sin parar,
    no está mal, sólo duermo más ancho.
    Nadie viene nunca, ¿dónde están?
    No han llamado más, no me echarán de menos.
    Siempre quise largarme no estar aquí,
    tú decías, sí: “Por mí vete, déjame en paz! ¡déjame! ¡Vete de una vez!
    ¡déjame!”

    Yo rompia el tiempo sin saber
    ni qué hacer, ni a qué carta quedarme.
    ¡Dios! La de problemas que me da
    pero no está mal, si tú te vas me muero.
    Me decías, por la noche a dónde iré…
    cuando vuelvas, sí, cuando vuelvas te mataré.
    ¿Dónde estás, dónde puede estar?
    ¿Dónde estás, dónde puede estar?
    ¿Dónde estás?

    21 mayo, 2010 @ 20:33



  2. Comentario de arandanilla

    Pipe, me encanta esta canción, puede ser que hable de eso, aunque hay gente que no opina del mismo modo. Preguntaré a Falín (rafaikiki en youtube), también paisano tuyo, y manolero 100%. Creo que más vería yo este tema en Uva de la Vieja Parra, pero es cierto…Gracias, es un regalo genial escuchar a Manuel…gracias

    21 mayo, 2010 @ 21:15


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