“Es curioso porque en la infancia crees que puedes ser cualquier cosa que quieras, ir a donde te venga en gana. No hay lÃmites. Esperas lo inesperado, crees en la magia. Luego te haces mayor y la inocencia se hace añicos. Las realidades de la vida se interponen en tu camino y caes en la cuenta de que no puedes ser todo lo que querÃas ser, que quizá tengas que conformarte con un poquito menos. ¿Por qué dejamos de creer en nosotros mismos? ¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben gobernando nuestra vida en lugar de los sueños? Pero ahora mi mente ha vuelto a cambiar. No hay nada imposible, Alex. Siempre lo he tenido a mi alcance. El problema es que no estiraba bastante el brazo, eso es todo”.
Donde termina el arcoiris, por Cecelia Ahern.



Comentario de Lita
Exacto, si estuvièramos solos en este mundo, sin carriles, seriamos capaces de todos. No hay lìmites…somos nosotros que dejamos que se nos impongan, que vivimos en base a ellos…reglas, reglas, sentidos de culpa…bastaaaaaaa!!!!
Sin lìmites hermana…sin miedo a nada. Miedo a cambiar porque desconocemos.
En Italia hay un texto que dice:
Comunicare per far sapere,
sapere per poter scegliere,
scegliere per essere liberi,
libertà per potersi salvare.
L’evangelio hermana…tqmmmm
7 diciembre, 2012 @ 12:12
Comentario de arandanilla
Cierto!!!!!!
7 diciembre, 2012 @ 12:14