Ruta Fulgurante


Ago
09
2007

Niña

Category: Poemasarandanilla – 19:04
arandanilla

dulce Sara

Nombras el árbol, niña.
Y el árbol crece, lento y pleno,
anegando los aires,
verde deslumbramiento,
hasta volvernos verde la mirada.

Nombras el cielo, niña.
Y el cielo azul, la nube blanca,
la luz de la mañana,
se meten en el pecho
hasta volverlo cielo y transparencia.

Nombras el agua, niña.
Y el agua brota, no sé dónde,
baña la tierra negra,
reverdece la flor, brilla en las hojas
y en húmedos vapores nos convierte.

No dices nada, niña.
Y nace del silencio
la vida en una ola
de música amarilla;
su dorada marea
nos alza a plenitudes,
nos vuelve a ser nosotros, extraviados.

¡Niña que me levanta y resucita!
¡Ola sin fin, sin límites, eterna!

Octavio Paz

Bueno, lo prometido es deuda…aquí tenéis a este otro "chiquito planeta perfecto" de preciosas manos, espero que os inspire la misma ternura que a mí. Sin duda, todo un privilegio dedicarle este poema a la dulce Sara…Que la vida te sonría siempre y nosotros lleguemos a viejos para poner nuestro granito de arena y hacerlo posible…Un beso fulgurante para la niña que traerá de cabeza a más de uno (Winx, tú el primero…eso sí, cuando empiece a ligotear estarás mu viejo pa controlarla, amigo, je! Así que nos uniremos a ella, eh? Je…). Que disfrutéis de esta imagen tanto como nosotros!!!

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