Ruta Fulgurante


Sep
28
2005

Porque por ti pintan de azul los hospitales…

Category: Neruda,Poemasarandanilla – 20:15
arandanilla

Oda a Federico García Lorca

Si pudiera llorar de miedo en una casa sola,
si pudiera sacarme los ojos y comérmelos,
lo haría por tu voz de naranjo enlutado
y por tu poesía que sale dando gritos.

Porque por ti pintan de azul los hospitales
y crecen las escuelas y los barrios maritimos,
y se pueblan de plumas los ángeles heridos,
y se cubren de escamas los pescados nupciales,
y van volando al cielo los erizos:
por ti las sastrerías con sus negras membranas
se llenan de cucharas y de sangre
y tragan cintas rotas, y se matan a besos,
y se visten de blanco.

Cuando vuelas vestido de durazno,
cuando ríes con risa de arroz huracanado,
cuando para cantar sacudes
las arterias y los dientes,
la garganta y los dedos,
me moriría por lo dulce que eres,
me moriría por los lagos rojos
en donde en medio del otoño vives
con un corcel cado y un dios ensangrentado,
me moriría por los cementerios
que como cenicientos rios pasan con
agua y tumbas, de noche, entre campanas
ahogadas: ríos espesos como dormitorios
de soldados enfermos que de súbito crecen
hacia la muerte en ríos con numeros de mármol
y coronas podridas, y aceites funerales:
me moriría por los cementerios
mirar pasar las cruces anegadas, de pie
llorando, porque ante el río de la muerte
lloras abandonadamente, heridamente,
lloras llorando, con los ojos llenos
de lágrimas, de lágrimas, de lágrimas.

Si pudiera de noche, perdidamente solo,
acumular olvido y sombra y humo
sobre ferrocarriles y vapores,
con un embudo negro,
mordiendo las cenizas,
lo haría por el árbol en que creces,
por los nidos de aguas doradas que reunes,
y por la enredadera que te cubre los huesos
comunicándote el secreto de la noche.

Ciudades con olor a cebolla mojada
esperan que tu pases cantando roncamente,
y silenciosos barcos de esperma te persiguen,
y golondrinas verdes hacen nido en tu pelo,
y ademas caracoles y semanas,
mastiles enrollados y cerezas
definitivamente circulan cuando asoman
tu pálida cabeza de quince ojos
y tu boca de sangre sumergida.

Si pudiera llenar de hollín las alcaldias
y, sollozando, derribar relojes,
seria para ver cuando a tu casa
llega el verano con los labios rotos,
llegan muchas personas de traje agonizante,
llegan regiones de triste esplendor,
llegan arados muertos y amapolas,
llegan enterradores y jinetes,
llegan planetas y mapas con sangre,
llegan buzos cubiertos de ceniza,
llegan enmascarados arrastrando doncellas
atravesadas por grandes cuchillos,
llegan raíces, venas, hospitales,
manantiales, hormigas,
llega la noche con la cama en donde
muere entre las aranas un husar solitario
llega una rosa de odio y alfileres,
llega una embarcacion amarillenta,
llega un día de viento con un ninio,
llego yo con Oliverio, Norah
Vicente Aleixandre, Delia, Maruca,
Malva Marina, Maria Luisa y Larco,
la Rubia, Rafael Ugarte,
Cotapos, Rafael Alberti,
Carlos, Bebe, Manolo Altolaguirre,
Molinari, Rosales, Concha Mendez,
y otros que se me olvidan.
Ven a que te corone, joven de la salud
y de la mariposa, joven puro
como un negro relámpago
perpetuamente libre,
y conversando entre nosotros,
ahora, cuando no queda
nadie entre las rocas,
hablemos sencillamente
como eres tú y soy yo,
para é sirven los versos
si no es para el rocío?

Para qué sirven los versos
si no es para esa noche
en que un puñal amargo nos averigua,
para ese día, para ese crepúsculo,
para ese rincón roto donde el
golpeado corazon del hombre se
dispone a morir?

Sobre todo de noche, de noche hay
muchas estrellas, todas dentro de un río
como una cinta junto a las ventanas
de las casas llenas de pobres gentes.

Alguien se les han muerto, tal vez
han perdido sus colocaciones en las oficinas,
en los hospitales, en los ascensores, en
las minas, sufren los seres tercamente heridos
y hay proposito y llanto en todas partes:
mientras las estrellas corren
dentro de un río interminable
hay mucho llanto en las ventanas,
los umbrales estan gastados por el llanto,
las alcobas estan mojadas por el llanto
que llega en forma de ola
a morder las alfombras.

Federico,
tú ves el mundo, las calles, el vinagre,
las despedidas en las estaciones cuando
el humo levanta sus ruedas decisivas
hacia donde no hay nada sino algunas
separaciones, piedras, vias férreas.

Hay tantas gentes haciendo preguntas
por todas partes.
Hay el ciego sangriento, y el iracundo,
y el desanimado, y el miserable,
el árbol de las unas, el bandolero con
la envidia a cuestas.

Así es la vida, Federico, aquí tienes
las cosas que te puede ofrecer mi amistad
de melancólico varon varonil.
Ya sabes por ti mismo muchas cosas.
Y otras irás sabiendo lentamente.

flor a un poeta no-muerto
 

 

5 Comentarios »


  1. Comentario de ismael

    Me quedo con esto:


    Si pudiera de noche, perdidamente solo,
    acumular olvido y sombra y humo
    sobre ferrocarriles y vapores,
    con un embudo negro,
    mordiendo las cenizas,
    lo haría por el árbol en que creces,
    por los nidos de aguas doradas que reunes,
    y por la enredadera que te cubre los huesos
    comunicándote el secreto de la noche.

    Genial, Ana.

    30 Septiembre, 2005 @ 12:54



  2. Comentario de ismael

    El título del post también lo es(genial)
    🙂

    30 Septiembre, 2005 @ 12:55



  3. Comentario de Adolfo Matos Rimada

    Me gustaría saber quién es el autor de esta oda maravillosa a García Lorca

    23 Diciembre, 2006 @ 00:36



  4. Comentario de ismael

    Neruda. Saludos.

    23 Diciembre, 2006 @ 18:30



  5. Comentario de Bulto Sospechoso

    ¡Coño, Fito! ¿Qué haces por aquí?

    20 Julio, 2009 @ 20:46


RSS feed para los comentarios de esta publicación. | TrackBack URI

Escribir comentario

XHTML ( Podrá usar las siguientes etiquetas): <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong> .

This site is protected by WP-CopyRightPro