ptahx
Otra noche en la ventana el cielo
se estrella muy lejos de aquí.
Otra noche esperando parece que el sol
no vaya a salir.
Y mirando al techo mis ojos dibujan
un bonito rostro que imaginé.
Y me tiro de cabeza,
parece que el suelo está más duro que ayer.
Pero ya no estás aquí.
Desapareciste con el viento
en una noche de abril.
Quiero creer que sigues existiendo.
Si tuvieras poco tiempo, aunque fuera
un momento para vivir,
te daría cien mil besos, cada uno con
un verso que escribí para ti.
No es nada fácil vivir sin perfumes que
me acostumbré con el tiempo
Ni con camisones que están vacíos
Desapareció tu olor con el viento.
Pero ya no estás aquí.
Desapareciste con el viento
en una noche de abril.
Quiero creer que sigues existiendo.
Si tuvieras poco tiempo, aunque fuera
un momento para vivir,
te daría cien mil besos, cada uno
con un verso que escribí para ti.
Loquillo y Trogloditas
ptahx
Quizá en el firmamento
existan más estrellas
más de las que yo puedo divisar
Quizá en el mar oscuro
hay algo tan profundo
como el amor que te he podido dar
Te conocí
cuando tu vida era una flor abierta,
me enamoré
y quise que tu fueras la primera,
que no hubiera nadie más,
que pudiera estropear,
y que siempre me quisiera
El sueño de mi vida
cerando al fin mi herida
los años que no quedan por vivir
Mis manos enredando
tu pelo tan brillante
tu piel está clavánose en mi piel
Quiero sentir
cómo tus labios recorren mi cuerpo
Encuentro en tí
todo lo que yo creo que no tengo
la ternura y comprensión
y esos ratos de pasión
donde no existe silencio
Los Lunes
ptahx
Tu beso tembloroso y programa doble de cinco pesetas
en el momento justo nos enchufaban con la linterna
cuantos atardeceres por las callejas sin darse tregua
que distintos los besos cuando pasabas de ir a la escuela…
Del beso aquel de judas que descubrimos sin darnoS cuenta
junto a dos corazones atravesados por una flecha
cuando tiré su anillo el agua del río se volvió negra
de ésto hace ya treinta y cinco y jamás he vuelto a pisar su acera.
A dónde irán los besos que guardamos,que no damos
dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo
dónde irán tantas cosas ke juramos un verano
bailando con la orquesta prometimos no olvidarnos
Y el beso que te llega en aquella carta que nunca esperas
como no está firmada miras distinto a las compañeras
todo el francés que supe que sabré nunca fue culpa de ella
le llamaban B.B y no la vi en "babette se fue a la guerra"
A dónde irán los besos…
Víctor Manuel
Porque aunque sólo nos vemos dos o tres veces por semana,
son suficientes para que pueda levantarme el resto de los días.
(Algo tenía que repetir katalina)
ptahx
Me calaste hondo y ahora me dueles
si todo lo que nace perece del mismo modo
un momento se va y no vuelve a pasar
y decían que bonito era vernos pasear
queriéndonos infinito pensaban siempre será igual
cómo lo permitimos, que es lo que hicimos tan mal
fue este orgullo desgraciado que no supimos tragar….
y engáñame un poco al menos,
di que me quieres aún más
que durante todo este tiempo
lo has pasado fatal
que ninguno de esos idiotas
te supieron hacer reir
y que lo único que te importa
es este pobre infeliz
Me calaste hondo y ahora me dueles
si todo lo que nace perece del mismo modo
un momento se va y no vuelve a pasar
un momento se va y no vuelve a pasar….
Enrique Bunbury
ptahx
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Este poema lo escibrió tres meses antes de
morir su esposa Leonor.
Antonio MAchado
ptahx
Cada cual que siga su camino,
cada cual que baile su canción.
Tú destino dicen ya está escrito,
el mío tengo que escribirlo yo
Y de tu cariño, de tu amor, de tu alegría
de tu calor de vida mía, de te quiero tanto,
al final, de todo lo que me quedó es la canción
que estoy cantando
Ya no queda nada entre tu y yo
ya no queda nada entre los dos (bis)
Cuando ya no sirven las palabras
Cuando se ha rajado la ilusión
me emborracho con whisky barato
a ver si me escuece el corazón
Quiero ser tan duro como el hierro
pero me derrito con tu olor.
Quise hacer un cielo en el infierno
a ver si acertaba por error
Ya no queda nada entre tu y yo
ya no queda nada entre los dos (bis)
Cada cual que siga su camino,
cada cual que baile su canción.
Tú destino dicen ya está escrito,
el mío tengo que escribirlo yo
Y de tu cariño, de tu amor, de tu alegría
de tu calor de vida mía, de te quiero tanto,
al final, de todo lo que me quedó es la canción
que estoy cantando
Ya no queda nada entre tu y yo
ya no queda nada entre los dos (bis)
Fito & Fitipaldis