Ruta Fulgurante


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May
17
2016

Eduardo

Categoría: Poemas arandanilla 19:11
arandanilla

PARA NO RENUNCIAR AL ENTUSIASMO

Soñar despiertos siempre
para que los insectos de la herrumbre nos permitan tejer sin telarañas
para ser el hervor la levadura
y no el cemento gris que repta por los muros
pan crujiente en el horno del sol del mediodía fruta madura vértigo
y nunca más sedientos de imposible
reconocernos en el barro de un parabrisas sucio
soñar despiertos siempre
olvidar el autobús cautivo de su ruta el maquinal semáforo los maniquíes ciegos
abandonar el dique seco de los formularios la astucia del burócrata destilando
en la tinta su cianuro
dar la espalda sin miedo a cuanto esperan de nosotros aquellos
que veneran
dos tristes palmos de suelo bajo sus pies
porque es vasta la tierra y a nadie pertenece su clamor
como nadie puede calcular la trayectoria de una grieta
en un témpano de hielo
pero ahí está
desafiando la maquinaria de los astros
fiel a su andadura irregular a la belleza
de lo que niega toda simetría soñar
como rasga el torrente la maleza felino por instinto
despreciando
la fría servidumbre de los surtidores el agua encadenada a geometría
soñar despiertos siempre
para no obedecer la ley del amo las consignas
de los ventrílocuos feroces acudir
al futuro que llama a nuestra puerta pidiendo realidad
porque podemos esculpir la vida verdadera
escuchar la llamada de los sueños para rendir la piedra a nuestro afán
abrir surco en las calles sembrándolas de estrellas y de pájaros
de alamedas de cisnes regueros de palomas corrientes submarinas
una extensión de labios que sonríen de juncos que se mecen de amazonas
soñar despiertos siempre
para no renunciar al entusiasmo
y que el hombre no olvide su vocación de nube el súbito
resplandor incendiando su mirada
alfarero del mundo comadrona
que asiste al parto de sus propios sueños.
Eduardo García.

Nos veíamos por los pasillos y siempre sonreías, estresado. Bromeaba con la idea de que al final me iría sin tu libro dedicado. No sé en qué andas metido ahora. Imagino que con alguna musa llenando el mundo de versos. Que todo te sea propicio, que te acompañen las palabras y las manos. Quiero pensar que cuando un niño coge un lápiz hay un poeta por ahí susurrando al oído. Que te abrió la puerta una mujer morena. Que le cuentas que compartimos algunos correos y te compré unos libros. Que hablamos de poesía. Y que vives en ella. Volveremos a encontrarnos, compañero… “porque podemos esculpir la vida verdadera”.

1
Feb
19
2015

Tu rostro es maravilloso

Categoría: Lita y el mar,Poemas arandanilla 19:37
arandanilla

TU ROSTRO ES PRELUDIO DEL POEMA 

Tu rostro es preludio del poema.

Me arrastra de noche,

como si yo fuera vela,

a las playas del ritmo,

me abre el horizonte de cornalina

y la mirada de la creatividad.

Tu rostro es maravilloso,

una acuarela,

un viaje fascinante

entre la ceniza y la hierbabuena.

 

Tu rostro

es un cuaderno abierto. Qué bello

cuando lo veo por la mañana

trayéndome el café en su sonrisa

y el rubor de la manzana…

Tu rostro me acerca

al último poema que conozco,

a la última palabra,

a la última rosa de Damasco que amo

y a la última paloma…

 

Tu rostro, amiga mía,

es un mar de símbolos, y la nueva pregunta:

¿volveré sano y salvo?

El viento me asusta,

las olas me asustan,

el amor me asusta

y mi viaje es lejano.

 

Tu rostro, amiga mía,

es una maravillosa carta

que fue escrita

y jamás llegó al cielo…

Nizar Qabanni

Trabajo con gente muy especial.  Saben mucho de la vida, de pérdidas, de sentimientos, de sacrificio y sobre todo, de alegría. Quedar con ellos, oírles hablar o gastar alguna broma y verles sonreír a menudo es a lo máximo que aspiro, quizá por ser más que suficiente para batallar el resto del día. Te pienso constantemente, y ahora soy capaz de pronunciar tu nombre sin llorar. Usarte como ejemplo para niñas que sufren, decirles que cuando más duele el alma es cuando más hay que fortalecerse y resistir. Este poeta me vino ayer en una conversación. Sé que leí este poema para finalmente encontrarte, de nuevo, como en todas las demás cosas. Los parques, los niños, los pañuelos o los pájaros. Y los poemas, siempre los poemas. Estás tan presente que dudo que te hayas marchado. Estás tan en mí que camino con tus pies y hablo al mundo con tu voz. No soy yo. Soy tu esperanza que apacigua sus llantos o les indica el camino cuando más perdida estoy. La que les escribe y les pregunta por sus sentimientos. La que se levanta cada mañana por deber, por costumbre y por respeto. Tu rostro son todas mis cartas, el mío son tus dos manos como paloma.

3
Oct
30
2014

Un poema antes de ir al trabajo

Categoría: Lita y el mar,Poemas arandanilla 07:16
arandanilla

Ella

” Ella anuda hilos entre los hombres
y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
-ala del paisaje y del alma de un país, con su polen…

Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su
perfume…
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de las cosas,
en que la circunstancia da su hálito. ..

Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín…

Mas es el don absoluto, y la ternura,
ella que es también el término supremo y la última esencia
con las melodías de los sentidos y los símbolos y las visiones y
los latidos
para el encuentro en los abismos…

Mas tiene cargo de almas, y es la comunicación,
el traspaso del ser, “como se da una flor”, en el nivel de los
niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma…

Y no busca nunca, no, ella…
espera, espera toda desnuda, con la lámpara en la mano,
en el centro mismo de la noche. ”

Juan Laurentino Ortiz

2
Oct
26
2014

Amputados de ti. Esperanzados.

Categoría: Poemas ismael 14:06
ismael

“Morir es retirarse, hacerse a un lado,
y estar en todas partes en secreto.”

 

Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo
que lleva uno su brazo, su cuerpo, su cabeza.
No eras distinto a mí, ni eras lo mismo.
Eras, cuando estoy triste, mi tristeza.

Eras, cuando caía, eras mi abismo,
cuando me levantaba, mi fortaleza.
Eras brisa y sudor y cataclismo
y eras el pan caliente sobre la mesa.

Amputado de ti, a medias hecho
hombre o sombra de ti, sólo tu hijo,
desmantelada el alma, abierto el pecho,

ofrezco a tu dolor un crucifijo:
te doy un palo, una piedra, un helecho,
mis hijos y mis días, y me aflijo.

     Jaime

5
Oct
22
2014

El mar

Categoría: Lita y el mar,Poemas arandanilla 17:16
arandanilla

Paz sobre la constelación cantante de las aguas
Entrechocadas como los hombros de la multitud
Paz en el mar a las olas de buena voluntad
Paz sobre la lápida de los naufragios
Paz sobre los tambores del orgullo y las pupilas tenebrosas
Y si yo soy el traductor de las olas
Paz también sobre mí.

He aquí el molde lleno de trizaduras del destino
El molde de la venganza
Con sus frases iracundas despegándose de los labios
He aquí el molde lleno de gracia
Cuando eres dulce y estás allí hipnotizado por las estrellas

He aquí la muerte inagotable desde el principio del mundo
Porque un día nadie se paseará por el tiempo
Nadie a lo largo del tiempo empedrado de planetas difuntos

Este es el mar
El mar con sus olas propias
Con sus propios sentidos
El mar tratando de romper sus cadenas
Queriendo imitar la eternidad
Queriendo ser pulmón o neblina de pájaros en pena
O el jardín de los astros que pesan en el cielo
Sobre las tinieblas que arrastramos
O que acaso nos arrastran
Cuando vuelan de repente todas las palomas de la luna
Y se hace más oscuro que las encrucijadas de la muerte

El mar entra en la carroza de la noche
Y se aleja hacia el misterio de sus parajes profundos
Se oye apenas el ruido de las ruedas
Y el ala de los astros que penan en el cielo
Este es el mar
Saludando allá lejos la eternidad
Saludando a los astros olvidados
Y a las estrellas conocidas.

Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas
/manos temblorosas
El mar empujando las olas
Sus olas que barajan los destinos

Levántate y saluda el amor de los hombres

Escucha nuestras risas y también nuestro llanto
Escucha los pasos de millones de esclavos
Escucha la protesta interminable
De esa angustia que se llama hombre
Escucha el dolor milenario de los pechos de carne
Y la esperanza que renace de sus propias cenizas cada día.

También nosotros te escuchamos
Rumiando tantos astros atrapados en tus redes
Rumiando eternamente los siglos naufragados
También nosotros te escuchamos

Cuando te revuelcas en tu lecho de dolor
Cuando tus gladiadores se baten entre sí

Cuando tu cólera hace estallar los meridianos
O bien cuando te agitas como un gran mercado en fiesta
O bien cuando maldices a los hombres
O te haces el dormido
Tembloroso en tu gran telaraña esperando la presa.

Lloras sin saber por qué lloras
Y nosotros lloramos creyendo saber por qué lloramos
Sufres sufres como sufren los hombres
Que oiga rechinar tus dientes en la noche
Y te revuelques en tu lecho
Que el insomnio no te deje calmar tus sufrimientos
Que los niños apedreen tus ventanas
Que te arranquen el pelo
Tose tose revienta en sangre tus pulmones
Que tus resortes enmohezcan
Y te veas pisoteado como césped de tumba

Pero soy vagabundo y tengo miedo que me oigas
Tengo miedo de tus venganzas
Olvida mis maldiciones y cantemos juntos esta noche
Hazte hombre te digo como yo a veces me hago mar
Olvida los presagios funestos
Olvida la explosión de mis praderas
Yo te tiendo las manos como flores
Hagamos las paces te digo
Tú eres el más poderoso
Que yo estreche tus manos en las mías
Y sea la paz entre nosotros

Junto a mi corazón te siento
Cuando oigo el gemir de tus violines
Cuando estás ahí tendido como el llanto de un niño
Cuando estás pensativo frente al cielo
Cuando estás dolorido en tus almohadas
Cuando te siento llorar detrás de mi ventana
Cuando lloramos sin razón como tú lloras

He aquí el mar
El mar donde viene a estrellarse el olor de las ciudades
Con su regazo lleno de barcas y peces y otras cosas alegres
Esas barcas que pescan a la orilla del cielo
Esos peces que escuchan cada rayo de luz
Esas algas con sueños seculares
Y esa ola que canta mejor que las otras

He aquí el mar
El mar que se estira y se aferra a sus orillas
El mar que envuelve las estrellas en sus olas
El mar con su piel martirizada
Y los sobresaltos de sus venas
Con sus días de paz y sus noches de histeria

Y al otro lado qué hay al otro lado
Qué escondes mar al otro lado
El comienzo de la vida largo como una serpiente
O el comienzo de la muerte más honda que tú mismo
Y más alta que todos los montes
Qué hay al otro lado
La milenaria voluntad de hacer una forma y un ritmo
O el torbellino eterno de pétalos tronchados

He ahí el mar
El mar abierto de par en par
He ahí el mar quebrado de repente
Para que el ojo vea el comienzo del mundo
He ahí el mar
De una ola a la otra hay el tiempo de la vida
De sus olas a mis ojos hay la distancia de la muerte
Vicente Huidobro

2
Ago
06
2014

Amor Constante más allá de la muerte

Categoría: Efemérides,Lita y el mar,Poemas ismael 02:36
ismael

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas

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