
Cuando voy al trabajo
Cuando voy al trabajo
pienso en ti
por las calles del barrio
pienso en ti
cuando miro los rostros
tras el vidrio empañado
sin saber quienes son, donde van.
Pienso en ti
mi vida, pienso en ti.
En ti compañera de mis dias
y del porvenir
de las horas amargas
y la dicha de poder vivir.
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin.
Cuando el turno termina
y la tarde baja
estirando su sombra
por el tijeral
y al volver de la obra
discutiendo entre amigos
razonando cuestiones
de este tiempo y destino,
pienso en ti
mi vida, pienso en ti.
En ti compañera de mis dias
y del porvenir
de las horas amargas
y la dicha de poder vivir.
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin.
Cuando llego a la casa
estás ahi,
y amarramos los sueños.
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin.
Hay veranos que marcan. Es lindo pensarse mutuamente. Hacer esa atadura de sueños que nos hacen más fáciles las cimas, como diría el genial Salinas. Esta playa es casi tan hermosa como esta canción, sobre todo por la maraña de sueños que en ella mora.
PEDIR TU MANO
(Manolo García, Quimi Portet)

Para la música y escucha la tormenta
que bailaremos la "rumbita" de los truenos.
Te contaré cosas que nadie ha contado,
a la luz del vino, haremos poemas
y cuando esté sobrio, serio y bien peinado,
iría gustoso hasta el mismo infierno
a pedir tu mano.
De vacaciones en la playa de tus brazos
olvidé el mundo y me lo puse por montera;
no pido al tiempo que detenga su carrera,
ni lo merezco, ni siquiera es buena idea.
Pintaré bisontes sobre las paredes,
colectaré bayas, raíces y frutos.
Descubriré el bronce y el resto de metales,
iría gustoso hasta el mismo infierno
a pedir tu mano.
Si cambié mis versos por tus besos una noche
y viví entre tus besos como un verso camuflado.
Te contaré cosas que nadie ha contado
y te haré joyas con huesos de animales,
y cuando esté sobrio, serio y bien peinado
iré gustoso hasta el mismo infierno
a pedir tu mano.
¡¡Como pa que luego te den calabazas, con lo que cuesta ir hasta el mismo infierno, Manué!! Jeje!!
"Puede ocurrir (y ocurre) que, en un momento dado, un lugar, una luz determinada, nos haga viajar en el tiempo, viajar hacia atrás, hacia otra hora, otra luz y otro lugar que, generosamente, nos hayan colmado de promesas. Nos viene entonces el remordimiento de no haber sido, o de haber sido menos de lo que a nosotros mismos nos debíamos." (Extraído de "Caer en el cielo", De este mundo y el otro)
¿Se agotó el tiempo realmente?

Y una que es marujilla se encuentra con una antología de poemas de amor y un poema que le toca la fibra sensible…El autor es Pablo García Casado, cordobés nacido en 1972, un par de añitos antes que yo. Lindo, eh?
DIXÁN
por qué se secará tan lenta la ropa por qué persisten
las manchas de grasa de fruta y de tus labios
si dixán borra las manchas de una vez por todas
por qué la aspereza de las prendas la sequedad de su tacto
si pienso en tus manos en tu modo de mirarme de decirme
que por culpa del amor habrá que lavar las sábanas de nuevo
preguntas tristes tristes como todos los anuncios de detergente
y es que no encuentro mejor suavizante que tus manos
en esos bares supermercados desnudos de la noche
LAS HOJAS QUE RÍEN
M.García-Q.Portet Letra:M.García
Lo barro desde el interior,
me digo que no es para mí,
que yo sólo quiero la flor
del tiempo.
No necesito nada más
que el soplo de un amanecer,
que el resto es sólo
el humo del incienso.
Duérmete al cobijo de esta tarde,
duérmete al agua de anís,
duérmete al arrullo de la brisa,
duérmete al verde fugaz.
Dime que fue verdad
que hubo un sendero aquí,
que también yo ando perdido.
Como el torero al que abandona su coraje
busco yo a tientas burladeros.
Duérmete con la nana del gitano,
duérmete al verde fugaz,
duérmete bajo un nido de pecados,
duérmete que yo velaré.
Si es que existen, he de encontrar
lenguajes de un mundo que está
dormido entre las hojas de los libros.
Prefiero decir la verdad
si sólo puedo respirar
junto al árbol de las hojas que ríen.
Dime que fue verdad
que hubo un sendero aquí,
que también yo ando perdido.
Cuando el vapor del alma fiera se disipa
queda el torero económico.
Duérmete al cobijo de esta tarde,
duérmete al agua de anís,
duérmete al arrullo de la brisa,
duérmete al verde fugaz,
que yo velaré.
Esta canción siempre me pareció fantástica, Manuel.
PROBLEMAS DE GEOGRAFÍA PERSONAL (Luis García Montero)
Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.
Nunca se despedirme de ti, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.
Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino a la nada.
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