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Sólo amar…(Manuel García-García Pérez)
Podrías brotar camino de bambús,
si tú quisieras. De rama eléctrica,
de verde látigo, juncal, derecho
hacia un cielo sesgado.
Podrías soñar en humo,
en dudas a dos aguas o esperanzas,
que huelen a savia nueva.
Que saben a manzanilla.
Prendidos instantes, beber podrías
en mirada de niña.
O sólo amar (podrías) en susurro de cisne,
en pradera de sirga.
Amar la vida, ribera de un río,
sentada, apacible.
O ver pasar los años que se acercan
azules como balandras.
Podrías sólo amar
o tan sólo soñar.
Podrías brotar camino de bambús
si tú quisieras. Amar cuando aleteas
de manos y esperas sobre piel desnuda.
Podrías soñar en humo,
en dudas a dos aguas o esperanzas.
Sólo amar, soñar sobre corrientes,
escapar del alma y sus escombros.
Soñar sobre corrientes, alejada,
tan lejos del alma y sus escombros…
Soñar sobre corrientes, navegando,
buscando aquella vida de agua mansa.
Prendidos instantes, beber podrías
en mirada de niña.
O sólo amar (podrías) en susurro de cisne,
en pradera de sirga.
Soñar podrías, dormidos instantes
en mirada de niña.
Podrías sólo amar.
Sólo amar. Sólo amar.
Acabo de recibir finalmente aquello que tanto esperaba, y como una niña, no he parado de llorar. Me ha parecido el regalo más hermoso del mundo. No tengo palabras. Es como un sueño cumplido, como un lindo paisaje en azules, amarillos, malvas…Como una tarde de sol, o un poema de Alberti. Gracias, Manuel. No imaginas cuánta luz hay ahora en mi sonrisa…
Defensa de la alegría (Mario Benedetti)
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Revisando los comentarios de uno de mis posts me di cuenta de cuánta gente triste hay por el mundo (a veces me incluyo). Mario también dijo:
Un hombre
alegre
es uno más
en el coro
de hombres
alegres
Un hombre
triste
no se parece
a ningún otro
hombre
triste
¿A qué bando os uniréis esta vez? Y Mario, inmenso Mario, también concluyó:
somos tristeza
por eso la alegría
es una hazaña
¿Vamos a ser cobardes? ¿En serio…?
UN RELÁMPAGO APENAS (Blas de Otero)
Besas como si fueses a comerme.
Besas besos de mar, a dentelladas.
Las manos en mis sienes y abismadas
nuestras miradas. Yo, sin lucha, inerme,
me declaro vencido, si vencerme
es ver en ti mis manos maniatadas.
Besas besos de Dios. A bocanadas
bebes mi vida. Sorbes. Sin dolerme,
tiras de mi raíz, subes mi muerte
a flor de labio. Y luego, mimadora,
la brisas y la rozas con tu beso.
Oh Dios, oh Dios, oh Dios, si para verte
bastara un beso, un beso que se llora
después, porque, ¡oh, por qué!, no basta eso.


INVENTARIO DE LUGARES PROPICIOS AL AMOR (Ángel González)
Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia ( con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿Adónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.
Despedida (Borges)
Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.
No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo…
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

Una Mujer Desnuda y En Lo Oscuro
Mario Benedetti
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda
una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan
una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo
una mujer desnuda y en los oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte

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