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EL AMOR DIFÍCIL (Luis García Montero)
Quizá tú no me viste,
quizá nadie me viese tan perdido,
tan frío en esta esquina. Pero el viento
pensó que yo era piedra
y quiso con mi cuerpo deshacerse.
Si pudiera encontrarte,
quizá, si te encontrase, yo sabría
explicarme contigo.
Pero bares abiertos y cerrados,
calles de noche y día,
estaciones sin público,
barrios enteros con su gente, luces,
teléfonos, pasillos y esta esquina,
nada saben de ti.
Y cuando el viento quiere destruirse
me busca por la puerta de tu casa.
Yo le repito al viento
que si al fin te encontrase,
que si tú aparecieses, yo sabría
explicarme contigo.

Este poema, esta foto (que es un guiño) y este abrazo para Laura. Estos dos amantes cartujanos ignoran esa letra de "Sin que sepas de mi" y son felices a su manera…habrá que tomar ejemplo, amiga!
EL TESTAMENTO DE ARKANSAS
DEREK WALCOTT (1987)
PARA NORLINE
Esta playa permanecerá vacía
Para nuevos amaneceres color pizarra,
De líneas que las olas continuamente
Borran con su esponja,
Y alguna otra persona vendrá
De la casa aún dormida,
Un tazón de café calentándole las manos
Como en otro tiempo mi cuerpo acogió el tuyo,
Para memorizar este pasaje
De una golondrina sorbedora de sal,
Como cuando se ama una línea en
Una página, y se hace difícil pasarla.


Alegre como una mosca ante un pastel de bodas
Crucé el puente de Manhatan
alegre como una mosca ante un pastel de bodas.
Caminé días lluviosos
bajo un cielo lluvioso en Jaén.
Y era un Don Nadie
en el papel de Don Nadie.
Personaje de mi obra
con mi libreta de dibujo bajo el brazo,
mirando embelesado
a las estudiantes de trenzas rojas.
Y tú me escribes sin conocerme.
Extraño se siente el ratón de serrín
ante el gato de trapo.
Que me dibujaras un paisaje,
que me cantaras sin palabras, te pediría.
En un cartel indicador, que me pintaras
tu nombre y una flecha que me guiara.
Ya no sé si es que mi pecho late
cual mecánico ingenio o está averiado.
O germina como un palosanto
en un paisaje dibujado.
Hasta la fecha nadie me ha tomado de la mano
para mostrarme el sabor
de lo perfectamente inútil.
Así, soy viajero, billete en mano hacia la Osa Mayor
(aunque me aprieta el traje de astronauta.)
Si quieres, compañero, compartiremos
la botella de oxigeno, que somos viajeros;
que somos vaqueros intentando galopar
hacia un brillante porvenir:
el que nos muestran las vallas publicitarias.
Crucé el puente de Triana
contento como un maestro el uno de mayo.
Caminé días de feria
bajo un cielo color andaluz
y era Don Alguien
en el papel de Don Alguien.
Tú me escribes sin conocerme.
Extraño se siente el ratón de serrín
ante el gato de trapo.
Que me dibujaras un paisaje.
Que me cantaras sin palabras, te pediría.
En un cartel indicador que me pintaras
tu nombre y una flecha que me guiara.
Ya no sé si es que mi pecho late
cual mecánico ingenio o está averiado.
O germina como un palo santo
en un paisaje dibujado.
Que no sé si es que mi pecho late
cual mecánico ingenio o está averiado.
Mi hermano Juan (6 años) suele aprenderse fragmentos de canciones de Manuel, y cuando hace referencia a él suele llamarle "el hombre de los tejados" (por asociación de ideas: "Sobre los tejados, se duerme la tarde…"). Esta foto me lo recuerda. Hubiera sido más apropiada la que tengo del puente de Triana, pero me gustaba ésta por el hermosísimo cielo color andaluz. Desde mi patio, puedo disfrutar mucho de ese cielo, y entonar alguna que otra canción, solita mientras tiendo la ropa, o sentada en la escalera de la azotea y en compañía de un lindo enano rubio que me canta y me quiere…

TACTO Y ERROR (Gonzalo Rojas)
Por mucho que la mano se me llene de ti
para escribirte, para acariciarte
como cuando te quise
arrancar esos pechos que fueron mi obsesión en la terraza
donde no había nadie sino tú con tu cuerpo,
tú con tu corazón y tu hermosura,
y con tu sangre adentro que te salía blanca,
reseca, por el polvo del deseo,
oh, por mucho que tú hayas sido mi perdición
hasta volverme lengua de tu boca,
ya todo es imposible.
Hubo una vez
un hombre, una vez hubo
una mujer vestida con la U de tu cuerpo
que palpitaba adentro de todas mis palabras,
los vellos, los destellos;
de lo que hubo aquello
no quedas sino tú sin labios y sin ojos,
para mí ya no quedas sino como la forma
de una cama que vuela por el mundo.


En Alicante vi pasar a este hombre…fue el único de aquel polígono industrial que se dignó a saludarnos y a entablar algo de conversación…el resto nos miró como se mira una piedra junto a un contenedor de basura. Más tarde leí este mensaje en una vieja calle de L'Arboç del Penedés…EN EL MUNDO SOBRAN RICOS. Y qué cierto.





Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.
Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.
Como el toro la encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.
Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.
Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.
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