Nómadas que buscan los ángulos de la tranquilidad,
en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados,
entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan.
Caminante que vas buscando la paz en el crepúsculo
la encontrarás, la encontrarás al final de tu camino.
Bajo el tránsito de la aparente dualidad,
la lluvia de Septiembre despierta el vacío de mi cuarto
y los lamentos de la soledad aún se prolongan.
Como un extranjero no siento ataduras del sentimiento,
y me iré de la ciudad, esperando un nuevo despertar.
Los viajantes van en busca de hospitalidad,
en pueblos soleados, en los bajos fondos de la inmensidad
Forastero que buscas la dimensión insondable
la encontrarás fuera de la ciudad, al final de tu camino.
Esta canción es de Franco Battiato, y va para Falín, cuyo cumpleaños fue el sábado 24…Espero que te guste y que sepas que un trocito de luz verde de Ruta va para ti, para que encuentres lo que buscas y que todos tus crepúsculos estén llenos de deseos cumplidos. Ese Falín a tope!!! Un abrazo manolero, sabinero y marinero, amigo! Felicidades con retraso….

Todos me dicen el negro,
Negro pero cariñoso.
Todos me dicen el negro, llorona
Negro pero cariñoso.
Yo soy como el chile verde, llorona,
Picante pero sabroso.
Yo soy como el chile verde, llorona,
Picante pero sabroso.
Bajabas del templo un día, llorona,
cuando al pasar, yo te vi.
Bajabas del templo un día, llorona,
cuando al pasar, yo te vi.
Hermoso huipil llevabas, llorona,
que la virgen te creí.
Hermoso huipil llevabas, llorona,
que la virgen te creí.
No sé que tienen las flores, llorona,
las flores del campo santo
No sé que tienen las flores, llorona
las flores del campo santo.
Que cuando las mueve el viento, llorona
parecen que están llorando.
Ay de mi llorona, llorona,
llorona llévame al río.
Ay de mi llorona, llorona.
llorona llévame al río.
Tápame con tu rebozo, llorona,
por que me muero de frío.
tápame con tu rebozo, llorona,
porque me muero de frío.
Si por que te quiero quieres, llorona,
quieres que te quiera más.
Si por que te quiero quieres, llorona,
quieres que te quiera más.
Si ya te he dado la vida, llorona,
qué más quieres…
Quieres más!!!
Acabo de poner comentario en el blog de mi amigo Ciro Estrada (Méjico lindo), y pensé en esta canción. La canta Chavela, y se me pone la piel de gallina. Saludo a todo Méjico y si de una casualidad Lynette me leyese, pues un abrazo por los tiempos que compartimos. En breve espero compartir con vosotros un extracto de "Confieso que he vivido" (Neruda) donde se habla mucho y bien de esa bella tierra…Saludos y "viva Méjico, cabronesssss" (Uy, perdón, pero es que siempre me gustó esta frase!!!, me dejao llevar por las pasiones! ). Un saludo soleado…

TEMAS DEL ALBA (Alfredo Cardoña Peña)
A Salomón de la Selva
I
¡El alba! Es mi hora.
Ella es la madre infinita;
el regreso del árbol; la lengua del mar,
candorosa y antigua.
¡El alba! ¿Pero qué ocurre entonces
sobre el hundido párpado del mundo?
¿Qué asombro? ¿Qué musical inundación?
Hiende los aires un festejo alado,
en los aros del buey tiembla el rocío,
y universo, mujer y bestezuela se tienden
a bendecir su origen. No hay bandera
de amor más contemplada.
IV
Es luego el mar. El alba es como un ángel.
Se insinúa a los lejos, riza el viento,
toca el abismo y los monstruos sollozan.
Es luego el mar. El alba es como un barco.
Sale del fondo, no hace ruido, lleva cargamentos
de almas hacia el día.
Y como el Espíritu es el alba del mar
sobre la faz de las aguas,
moviendo y hechizando
las antiguas moradas de los hombres.
Esa primera luz camina conmigo, y puedo verla diáfana y radiante como un nuevo amor que comienza…"No hay bandera de amor más contemplada". No cabe duda…

Recién levantada, hoy he tomado una foto de la sonrisa con que me levanté esta mañana. Apenas si he desayunado de la alegría que sentía en el estómago, en los pulmones, hasta en los riñones, y en mi pequeño alien, je. Ya explico esto del “alien” un día de éstos…El caso es que me puse, adormiladita aún, el lector de MP3 donde tengo todos tus discos…bueno, especifico que tengo todos los originales, conste! Y sonaba la canción “Ya no duermo al son de los tambores”. La escuché el 28 de Abril de 2005 a las 5 de la mañana, ya cansada de no poder dormir por la euforia de haber pasado mi felicísima tarde de sol contigo, cuando te hicieron la entrevista para Los Ratones Coloraos…Puff. Tres horas llorando (y no exagero) de alegría. Por que se puede llorar mucho, mucho y mucho más, pero de alegría. Me vino todo en un segundo. Y pensé en Ruta…jo. A veces superamos las 200 visitas, ¿quién me lo hubiera dicho? Yo que antes de tener ordenador, no los soportaba. El otro día, hablando con mi amiga-blogger N. (vale, no digo nombres, no digo nombres…je) llegamos a la conclusión de que eso de los blogs competitivos, que reciben miles de comentarios, miles de visitas, que todo el mundo admira… como que no nos va. Sí, Manué, nos gustan esas páginas en que no hay demasiados usuarios, y todos sus comentarios pueden verse contestados. Con esa cercanía que te permite intercambiar preciosos correos electrónicos y hasta pedir correos postales para posteriores envíos. Lo mío siempre fue escribir a mano. No imagino una carta de amor por mail, aunque entiendo que en muchos casos no hay otro remedio…A veces hasta charlar de viva voz con ellos y hablar de ti, ja, y qué bien se lo pasa una. Es genial todo esto de saberse correspondida. Lo que empezó como un humilde tributo se ha convertido en mi propio corazón, por que a veces me parece que late al mismo compás que Ruta. No puedo pasar por una tienda de ropa sin dirigirme a las prendas de color verde, ni leer algo que me inspire sin pensar en compartirlo. Paso las noches mirando las estrellas desde la ventana de mi cuarto y angustiándome un poquillo imaginando mi vida el día que deje Ruta (y es que todo, y este verano me he convencido finalmente, todo tiene un fin). A veces llego minutillos antes al trabajo, con idea de entrar un segundo en la página y ver quién ha comentado…siempre hay una sorpresa, una ilusión nueva. Y así vamos renovando nuestras agotadas esperanzas. Ya ves, Manuel. Y todo empezó en ese poema que te di. Ruta Fulgurante. Guau…Y todo se lleno de fulgores…Dondequiera que estés, Gracias.


La lágrima fue dicha.
Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.
¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?
No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:
nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.
Ángel González

Acuarela
En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo
y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo,
ni los árboles nunca podrán ocultar el camino
de su luz hacia el bosque profundo de nuestro destino.
Esa hierba tan verde se ve como un manto lejano
que no puede escapar, que se puede alcanzar con sólo volar.
Siete mares he surcado,
siete mares color azul.
Yo soy nave, voy navegando
y mi vela eres tú.
Bajo el agua veo peces de colores
van donde quieren, no los mandas tú,
por el cielo va cruzando
por el cielo color azul
un avión que vuela alto
diez mil metros de altitud
desde tierra lo saludan con la mano,
se va alejando, no sé donde va,
no sé dónde va.
Sobre un tramo de vía, cruzando un paisaje de ensueño
en un tren que me lleva de nuevo a ser tan pequeño,
de una América a otra tan sólo es cuestión de un segundo,
basta con desearlo y podrás recorrer todo el mundo.
Un muchacho que trepa, que trepa a lo alto de un muro,
si se siente seguro verá su futuro con claridad.
Y el futuro es una nave
que por el tiempo volará
a Saturno, después de Marte,
nadie sabe dónde llegará,
si le ves venir, si te trae amores
no te los roben sin apurar,
aprovecha los mejores
que después no volverán,
la esperanza jamás se pierde,
los malos tiempos pasarán,
pienso que el futuro es una acuarela
y tu vida un lienzo que colorear.
En los mapas del cielo…
A veces tu cara es todo un saquito de sorpresas. Pasa el tiempo tan raudo que ni siquiera tengo tiempo para que hablen tu sombra y la mía. De los pijamas de flores, de las pesadillas, de los gatitos o ese pez de color que dibujo en tu frente dormida. En ocasiones echo de menos lo que se supone vas a traer entre tus manos, sucias dicen. ¿Qué cosas van a contarme tus ojos pensándome en esa nave extraña? ¿Qué van a ser de mis mañanas el día que caminemos tú y yo de la mano y ya no sepa más de mí sin ti? Tal vez no lo asimilo bien, estas fotos viejas, este reloj silencioso que me marca a latigazos el alma, niña. Tal vez es que tu voz es mi destino. No puedo seguir dibujándote el pelo en esta almohada en que reposa mi insomnio…por la orilla van tus pasos acompañados, y la vida te me viste de colores para que yo no sea gris nube pasajera. Cuando vengas, cuando decidas venir, si yo no estoy, si yo me he ido, llámame con tus ojos revolucionarios, y cuéntame todo eso que tú sabes y que yo ignoro.
PD: Gracias a aquéllos que contribuyen con hermosos paraísos como el de la foto…