
Vaivén de la ternura,
que llega o se retira
como el sueño en un niño,
manejando distancias
que se acortan o alargan
sin cambiar de medida.
El encuentro y la separación
usan el mismo espacio,
que despierta a veces hacia un lado
y a veces hacia el otro,
como un hombre en su lecho,
compartido o a solas.
La ternura disuelve
esa línea ilusoria
que divide las aguas
de la separación y del encuentro.
Cerca y lejos no existen.
Los crea la ternura
como el mar crea la playa
con el borde inasible
de sus sabias mareas.
Roberto Juarroz

Si supieras lo que a veces
me cuesta respirar —garganta a la deriva
remontando el abismo líquido de las aguas—,
si supieras
del ansia de no hundirse,
la lucha permanente del cuerpo braceando
por mantener el ritmo de la respiración,
por desoír la dulce llamada de lo oscuro
—sirenas escondidas acechando mi sangre,
conduciendo hasta el fondo la lava de mis venas,
queriendo convertirla en maraña
de líquenes y erizos—.
Si supieras…
El peso del cuerpo oprime los pulmones,
el roce de la vida araña hasta la encía,
el goteo del alma desangra todo empuje,
todo sueño gastado,
toda alba de futuro presentida;
y aún más…
ay, si supieras
que vivo a flor de agua y no sé cómo,
y ya no sé nadar
ni mantenerme.
Sé que el cielo no existe
y que la luz dorada que las tardes regalan
no es más que una ilusión que los sentidos crean.
Ya sé que el corazón es una triste viscera
en la que no arde amor ni caben sentimientos
(sólo bombear de sangre).
Todo lo sé. Y sé que todo es máscara,
poco más que antifaz del héroe que no somos
y que quisimos ser: achaques de una infancia no del todo vencida.
Pero creer y saber no suelen conjugarse
con igual densidad. Son conceptos distintos,
y no vale engañarse
y no vale mentirse
y no vale escribirlo. Ser poeta es mentira.
Pilar Blanco
Esta escritora es mi más reciente descubrimiento, y os la recomiendo. Sé que mucho de lo dicho en el poema es hondamente triste, pero no siempre podemos apartar estos sentimientos. También se aprende de ellos. Creer y saber no suelen conjugarse con igual densidad, y muchos vivimos a flor de agua mucho tiempo y mucho dolor, ¿eh? Pero aquí estamos…Un abrazo a los tristes.

Diciembre, jueves
No he venido únicamente para hablar
de la muerte
ni de la música sorda de los años
son inútiles el círculo
y las gotas salobres de la impotencia
ante el perfume suave del terror cortés:
necesito un sitio firme
en medio del pantano
de la duda
del sudario
del amarillo deseo
del no retorno
de los eternos equivocados
y de la niebla que nunca será imagen.
Ya estoy contra toda la pared, ya estoy
entre el miedo y el silencio de los muros
y debo
(a pesar de todo)
seguir siendo el mismo.
Raúl Tapanes López

12
PARA MI CORAZÓN
PARA mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
Post editado: anoche no pude subir foto alguna al post por problemas técnicos o quizá torpeza momentánea (en estos instantes no es raro que la cabeza se me vaya y de repente lo que era fácil se me vuelva un mundo…como recordar ciertas contraseñas inolvidables). Esta foto me pareció fantástica, y siento no poder citar la fuente, pero la guardé sin anotarlo. Queda dedicado este poema a Pipe, por ser el primero en recordar el aniversario de la no-muerte de tan tremendo ser humano y poeta. Gracias…

Andando en las arenas
yo decidí dejarte.
Pisaba un barro oscuro
que temblaba,
y hundiéndome y saliendo
decidí que salieras
de mí, que me pesabas
como piedra cortante,
y elaboré tu pérdida
paso a paso:
cortarte las raíces,
soltarte sola al viento.
Ay, en ese minuto,
corazón mío, un sueño
con sus alas terribles
te cubría.
Te sentías tragada por el barro,
y me llamabas y yo no acudía,
te ibas, inmóvil,
sin defenderte
hasta ahogarte en la boca de arena.
Después
mi decisión se encontró con tu sueño,
y desde la ruptura
que nos quebraba el alma,
surgimos limpios otra vez, desnudos,
amándonos
sin sueño, sin arena,
completos y radiantes,
sellados por el fuego.
Hacía mucho tiempo que no publicaba nada de Pablo. Bueno, este poema dice tantas cosas…qué mal sueño una pérdida. Pero qué esperanzador ese "surgimos limpios otra vez"…En la vida hay situaciones extremadamente tristes. Suerte que la alegría siempre aparece cuando menos la esperamos y nos limpia la cara de esas amargas lágrimas. Este post para esas personas que sí se han preocupado y han estado ahí, fieles y sin pedir a cambio. A veces la verdadera amistad no es la que pensamos, tiene su parte dolorosa este descubrimiento, pero nos sorprende la vida mostrándonos que las palabras no revelan tanto como los hechos. A todos los que están y no hablan, a todos los que aparecen a pesar del dolor y muestran su lado más amable precisamente cuando las cosas van peor…Esto va también por todas esas personas que saben demasiado (o creen saber) y hablan demasiado y juzgan demasiado, que Dios las ayude a llevar su propio peso, por que yo apenas tengo tiempo para ellas y a veces es mejor apartarse. Ahí es ná! Je…Amigos Ruteros…"semos" grandes y valientes!
Al principio ella fue una serena conflagración
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta
una mirada limpia sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis
es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse
qué sencillo y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza
la manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa
él se sintió optimista
nutrido
renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín
mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo de ningún modo era
la otra copa del brindis
y de nuevo se dijo
qué sencillo
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza
sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.

Mario Benedetti