Como sé que muchos echarán de menos esas risillas, volvemos al tema, y no os perdáis lo que podéis aprender de los libros…Sobre todo por los tÃtulos. Cuántos atrevidos hay por aquÃ? Je, esto es un guiño para combatir el frÃo y la melancolÃa de estos dÃas lluviosos…
Librillos para atrevidos, jeeeeeeee…
Os deseo que no os falte calor en ninguno de los aspectos. Feliz fin de semana!!!

De los retales de una vida,
sale una canción,
y de los sueños rotos,
en el corazón,
de ese amor perdido,
del que no queda ya nada.
De las batallas perdidas,
sale un ganador,
de las batallas ganadas,
sale un perdedor.
De las sonrisas al viento,
hay lágrimas derramadas…
Y los recuerdos al aire me besan la cara.
Sólo recuerdo lo bueno, de lo malo nada.
Aún queda tiempo p’al viento, vaya donde vaya
y que me lleve volando, a tocar a otra guitarra.
De los grandes subidones,
siempre hay un bajón.
De las grandes amistades,
siempre hay un traidor.
De los acordes y amores,
es el más grande el menor.
De las grandes ocasiones,
alguna hay mejor.
De los grandes perdedores,
hay un ganador.
De ese mejor del equipo,
el latido del corazón.
Y los recuerdos al aire me besan la cara.
Sólo recuerdo lo bueno, de lo malo nada.
Aún queda tiempo p’al viento, vaya donde vaya
y que me lleve volando, a tocar a otra guitarra.
Y los recuerdos al aire…
sólo recuerdo lo bueno…
aún queda tiempo p’al viento…
y que me lleve volando, a tocar a otra guitarra.
Celtas Cortos

Cada vez que voy a una boda, me llega esa sensación de que hay pedazos de mi vida que voy dejando en ellas (amistades que he perdido, amor (único) que perdà más dolorosamente aún, sueños que quedaron atrás para bien o para mal, planes que pasaron a la historia, momentos felices, momentos amargos…). Quiero acordarme sólo de las cosas buenas, quiero y debo. Nos reÃamos mucho en las bodas, nuestro grupo de amigos sabÃa cómo hacer de esos momentos algo inolvidable, y el futuro siempre podÃa mejorarse…Las cosas han cambiado un poco, más niños en el mundo, algunos divorcios, aventuras e infidelidades no conocidas, y algunas conocidas y consentidas, cambios fÃsicos tras los partos y las cervecitas, pérdida de pelo y cierta nostalgia aumentando. Somos distintos pero todos recordamos con ternura aquellos años. Se aproxima otra boda, esta vez más cercana. Se amontonan los recuerdos. Cuánto han cambiado las cosas, y una sigue siendo esencialmente lo mismo. En fin, que el viento me eleve y me lleve a ese lugar de la memoria donde quedan tantas risas y amigos hermosos. La vida que no vivÃ, y la que viviendo no supe que vivÃa, quizá mejor de lo que pensaba. Un abrazo…
La cosa va de agua…

Cuenta la leyenda que el joven Alfeo, durante una de sus cacerÃas, vio acercarse a Diana con su cohorte de ninfas. Al pasar cerca de él, llamó especialmente su atención una y quedó intensamente enamorado de ella. Se llamaba Aretusa. Desde entonces Alfeo vivÃa sólo para ella, y rondaba siempre en los bosques con la esperanza de verla y conquistarla. La perseguÃa incesantemente, se esforzaba en cautivarla, le manifestaba su amor y, al no ser correspondido, se sentÃa el más desventurado de los mortales. Y es que la ninfa se habÃa prometido a sà misma permanecer siempre virgen. Diana, inquieta por la constante presencia del cazador, temió que Aretusa cediese a sus peticiones, y le convirtió en rÃo. Llevó luego a Aretusa a Sicilia, para alejarla de su amante, y la transformó en fuente. Aún asÃ, las aguas del dios-rÃo viajaron subterráneamente hasta Ortigia, en Sicilia, para unirse a las de su amada Aretusa. ¡Qué picaro! Y es que como dicen en Memorias de una Geisha, “el agua mana veloz de un lugar a otro y siempre encuentra una rendija por la que salir”. ¡Lo que no consiga el agua! Qué pÃcaro fueeeeee. Je. Lindo, eh?
Según dicen, los objetos que se lanzan en las agua del rÃo Alfeo se encuentran en las aguas de la fuente Aretusa, en Sicilia. Sà que llegan lejos, sÃ…Sonrisa! Bueno, siempre me resultó graciosa (y con su puntito erótico) esta leyenda mitológica. No soy muy culta en estos temas de mitos y leyendas, asà que si queréis aportar vuestros conocimientos o relatos favoritos, estaremos aquà para leerlos y comentarlos juntos.
Por cierto, la imagen (hey, esa manilla indecente, je!) fue extraÃda de: http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:Picart_alpheus_arethusa.jpg
Que luego no nos tiren de las orejas!
A veces,
cuando las luces se apagan
y se termina la música,
y se me obliga a quedarme sola
con mi enfermedad y mi mundo suspendido.
A veces,
tú entras silenciosamente
y dándome un beso
realizas el milagro
y me haces dormir en paz.
Ana Buquet

Toy mu malita, pero sigo por aquÃ. Siento no estar mu por aquà por allá visitando vuestros espacios, jo! Espero que estéis bien y no demasiado melancólicos en esta lluviosa tarde de miércoles. Puff. Mañana, al médico. Esto, menos mal que no apareció el prÃncipe azul pa realizar el milagro, el pobre se hubiera llevao un resfriao en toda regla! Un bezote grande, Ruteros!
Torturador y espejo
Mirate
asÃ.
Qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia.
qué paliza paterna te generó cobarde
qué tristes sumisiones te hicieron despiadado.
No escapes a tus ojos
mirate
asÃ.
Dónde estan las walkirias que no pudiste
la primera marmita de tus sañas.
Te metiste en crueldades de once varas
y ahora el odio te sigue como un buitre.
No escapes a tus ojos
mirate
asÃ.
Aunque nadie te mate
sos cadáver.
Aunque nadie te pudra
estás podrido.
dios te ampare
o mejor
dios te reviente.
En este poema, también Benedetti, Ismael, expresa aquello que te dije. Pero creo, que más que amparo o ira, lo que más merecen es la ignorancia, sea de ese dios, o de los hombres que no ven callar su garganta ante una mordaza, por que todos somos y estamos y ellos tienen que silenciarse los miedos. Tan cobardes que son. Nunca sabrán qué es la poesÃa, porque es la vida misma, y ellos están muertos. Ellos son los que lo están, indudablemente. Que descansemos alguna vez del terror de saber que aún muertos, vagan por este mundo que no merecen por que no lo aman como lo amaron esos poetas de los que hablamos, y tantos otros. Buenas noches, y mucha paz para nuestras conciencias.
VIÑETAS FLAMENCAS
MEMENTO
(Caña y Soleá de Triana)
Cuando yo me muera,
enterradme con mi guitarra
bajo la arena.
Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.
Cuando yo me muera,
enterradme si queréis
en una veleta.
¡Cuando yo me muera!
Federico GarcÃa Lorca.

O bajo el ala de un ángel, Federico, pero nunca en una fosa frÃa. Si no para que investiguen y castiguen los crÃmenes, para que descanses donde mereces. Donde muchos merecieron descansar…