Ruta Fulgurante



Ago
29
2009

El pequeño hombre

Categoría: General ismael 22:35
ismael

El mal crece.
El hombre pequeño de rostro incierto
no cuenta estrellas porque la madrugada le persigue en sus papeles.
El hombre pequeño vive bajo la inmensa sombra de la luz blanca.
No reconoce rostros ni nombres. Ni sabe de la savia de lo cándido
ni de otro calor que no sea el de los números.
El hombre pequeño es la sombra bajo el zapato de otro ser más elevado.
Vive atemorizado. Le crecen interrogantes como a la noche estrellas.
Se refugia en falsos oros de cristal de vidrio y en falsas caras carnavalescas.
El pequeño hombre sólo se discute a sí mismo.
Se autogolpea. Se maltrata. La emprende contra los espejos.
El pequeño hombre de incierto rostro vagará por las calles mientras se marcha.
Le habrán olvidando incluso antes de irse. Porque no habrá existido antes.
Nadie le recordará sobre la plaza ni bajo la farola donde se detuvo.
Su habitación permanecerá sin número.
Porque el pequeño hombre de rostro incierto
habrá pasado sin más gloria ni pena que no haber sido existido.

“Sobrevivir en los demás como en uno mismo”
IRLhombrepequeno

7
Ago
29
2009

Elena

Categoría: Fotos arandanilla 20:06
arandanilla

Elena

Hermana, esta foto para tí que estás lejos. Espero que pronto vengas a verla, para que la disfrutes, aunque decirte que yo tampoco la veo mucho, y cuando la veo, dormida, jajaja. Con los ojazos que tiene. Tendrías que verla con el gorro rosa que le ha hecho mamá, las hermanas de Marilu enseñan las fotos con la cara sonriente como si les hubiera tocado la lotería. Y es que no es para menos. Elena es mucha Elena. Je, qué gorditaaaaaaaaaaaaaaaaa…Puf

0
Ago
29
2009

¿Que no seamos amigas?

Categoría: General,Impresiones y paisajes arandanilla 17:49
arandanilla

Resulta bueno de vez en cuando estar con las amigas. Han sido compañeras de trabajo, pero no puedo considerarlas sino amigas. Hemos compartido momentos malos, malísimos, se nos ha valorado bien poco, y sin embargo, hemos sabido sacar el lado positivo de nuestros turnos juntas para sonreír a la vida, que no es fácil. Cada una con sus inquietudes, sus complejos, sus pequeños o grandes problemas, sus sueños. Nuestra etapa pasó. Pero estoy segura de que volveremos a vernos, a estar juntas o al menos, a llamarnos aunque sea muy de vez en cuando para comentar las cuatro cosillas fundamentales y hacernos saber que hemos sido importantes las unas para las otras. El destino separa muchos caminos, pero no siempre de manera absoluta. Y eso es un alivio. Tengo que darles las gracias por apoyar, por opinar, por aconsejar, por decir “no te hundas” en el momento preciso. Por reñir también, cuando era necesario. Agradezco a las personas que defendiendo causas justas, no tienen miedo a quemarse en la hoguera, como dijo un malcarado alguna vez…Tú, jefa, (y esto que digo es aplicable a muchos otros a quienes quiero, lo sabéis), has mandado ese mensaje tan breve pero tan lleno de significado. Tú que eres parca en palabras y de aspecto frío o serio, dicen. Tú que en el fondo no eres más que un inmenso corazón justo. A veces hemos tenido nuestros más y nuestros menos, pero has estado ahí, imbatible, con un espíritu guerrero y terco, hablando cuando hay que hablar, no cuando nadie te ve, sino cuando todos te censurarán y dirán que eres defensora de causas perdidas. Cuando crees que estás en el deber de reclamar que las cosas sean iguales para todos, y que el respeto sea un compromiso a cumplir por ambas partes, en cualquier lugar y a cualquier hora. Yo te valoro. Te valoro muchísimo, sé que lo sabes, que me consta que lo sabes de sobra. Pero hay que decírtelo, por que tú lloras por las cosas inmerecidas, por los malos actos de la gente egoísta e insensible. Y esas lágrimas valen mucho. Tus padres tienen que inflarse de orgullo cada vez que te miran, por que no todo el mundo es así. Se sufre más viviendo en esa batalla constante, jefa. Amiga. Pero así se es uno mismo siempre, y morirse con esa paz de serlo debe ser un orgasmo multicolor, boreal. De verdad que lo que pretendo esta vez es que llores de nuevo, porque te vendrá bien, como a mí, hables luego o no, que eches fuera tu impotencia por no poder cambiar las cosas, pero es que no se puede, y no se debe. De eso ya se encarga el destino, niña. Tú tranquila. Yo creo que al final, todo vuelve a donde tiene que estar, sólo es cuestión de tiempo. No me dan miedo las distancias (mis mejores amigos han estado muy lejos casi siempre) ni el paso de los días. Hay personas, palabras, momentos, que nunca abandonan el espíritu de una/o, van dejando honda huella y de vez en cuando reclaman su derecho a ser de nuevo. Y son…Ya ves…Tú eres tú y eso nadie te lo puede robar, y te puedo asegurar que hubiera perdido mi puesto de trabajo por no tenerte esperando una hora a que te llevasen a un puñetero centro de salud, por que eres persona, y como tal, no se te puede tratar como un animal herido que no importa a nadie…Tengo fe en muchas cosas buenas para ti. Tarde o temprano sonreirás por tiempos mejores, y juntas haremos de las nuestras…Gracias por estar ahí, y no quemarte. Que si no, yo hubiera ido detrás, jajjaja. Mira que siempre cumplo, jajajjaa. Bromita. Hay que reír, reír, como diría Manuel. Sé feliz, jefa. Y no te rindas…

coraje

3
Ago
27
2009

Mala fe contrastual…ahí es ná…

Categoría: General arandanilla 22:18
arandanilla

26 agosto 2009

Nos llega el momento de pasar página. Se me acusa de algo injusto, se me despide con maneras poco éticas y desconsideradas, se me intenta justificar todo de la manera más absurda, y una, lejos de achicarse y encogerse como una arañita indefensa, sale a la luz con más brillo del que pudo pensar que tuviera. He vencido la primera noche, la de la incertidumbre…la de la tristeza por ese vano intento de algunos de manchar mi nombre. Miramos atrás y vemos que aquello no fue más que un mal sueño, y fue ayer. Tanto tiempo ha pasado desde ayer. Qué cosas. Tanto tiempo ha pasado. Redescubres lo que ya sabías (Ya lo sabía, Ya lo sabía, canturrearé algún día feliz y agradecida al duende del destino que nos ampara cuando quiere). Que tienes amigos maravillosos, que te apoyan, que te abren sus casas, sus brazos, sus oídos…Descubres la maldad existente y la fugacidad de sus efectos…No me siento hundida. Me siento liberada, y amigo Amador, tú sí que lo sabías. No te he contestado al teléfono por que quería explicarme aquí donde mi corazón se hace fuerte, donde a veces madejita enredada y dolida, pero fuerte en la mayor parte del tiempo…Ahora es que siento esa brisa en la cara (lo llamaste “ser libre”), esos no más momentos básicamente VERGONZOSOS, esas más que bienvenidas noches de descanso, ese clarito rayo de luna sobre mi ventana y soñar con futuros menos “bajos”. Ya era hora de volver a ser noctívaga alegre, nostálgica de estrellas y no de estreses, joder que si los hubo y perdón por la palabra. Hora de apuntes y lecturas, de esperanzas y proyectos. No he abierto los ojos verdaderamente hasta ahora. Pero no me arrepiento. Os he encontrado, y habéis robado descaradamente, guerreros, pedazos de mí misma…habéis entrado a saco y os adoro. Eso es bueno. Y se hizo la alegría. Tú, Amador (y repito tu nombre para que te sepas querido, por que lo eres), lo sabías. Sabías que nadie tiene derecho a pisotear a nadie, que un nombre limpio es mejor que un patrimonio de miles de millones de euros, que donde no me quieren no me quedo (gracias a la persona que me comunicó el despido, por su consejo). Que la vida existe después de esta etapa. Dicen que tenemos que haber olido mucha mierda para saber apreciar el olor de las rosas, ¿no? Pues ahí abundaba la mierda, en cuerpos escuálidos y diminutos, en caras blancas o rojas y espíritus malsanos. Formemos nuevos equipos, olvidémonos del compañerismo y el sentimiento, finjamos empatía, aplastemos, seamos líderes en lo absurdo. Y para ellos no se hizo la alegría. A veces te pienso, Ruta, como un corazón con alas, como un vencejo acurrucado en mi regazo. A veces te amo como se aman los amantes en los cuadros de Nicoletta, o descanso en ti como el niño de ese maravilloso cuadro de Klimt que me regalaron precisamente en ese día (gracias, Isabel, hermana). Yo tengo un tesoro, y me lo quedo para mí. Esto no me lo robas, no me robas la dignidad, y te lo digo a ti, falso. A ti que verás llegar tu momento. Tu mayor tesoro es tu soledad, por que no tienes amigos, ahora te has quedado más solo, “sólo soledad muy sola” es lo que tienes, y ésta no es sonora, como la del poeta, tú que también dices tener poesía en tu vida. Ay, Ruta, cuántas veces te habré pensado en esos turnos de noche, cavilando cavilando, las noches son para escribirte, para leerte, no para sentirte lejos y sentirme inútil en esa pérdida de tiempo de estar rodeada de papeles y de irrisorios acompañantes lentos y torpes. He vuelto para mandar mensajes de alivio, a todos los que llamáis, a los que sí os doléis con estas cosas, a los que sabéis que sois los siguientes (que no veáis cómo me duele eso también a mí). Yo ya salí, me echaron más bien, pero no me siento hundida. Se hunden los barcos que hacen agua, y yo soy sólo agua, y me abriré paso hasta entre la roca si hace falta, con el tiempo, desgastándola, pacientemente, alegre y transparente y no rodeada de mentiras y quejas y gente disgustada. Llegan momentos difíciles, pero nadie dijo nunca que la vida fuera fácil, ni por difícil menos hermosa. Os doy las gracias a esos que sabéis os las debo, y también a los que no las merecen, por memos y miserables. Padre, tú has estado, has sabido, has callado y has sufrido. Ambos sabemos que nada de lo que dicen es cierto, ambos sabemos que era lo mejor que me podía pasar, y que lo que más me fastidia es que a ti te hiere más que a mi, por padre y por amigo, todo lo que hacen y la forma tan cutre en que lo hacen. Sabes que no suelo ser positiva y a veces me debilito sin motivos, pero también que cuando intentan echar tierra sobre mi nombre me revuelvo como un gato al que intentan meter en un saco. No lo han conseguido, por que la verdad sólo tiene un camino. Me enseñaste a ser responsable, y ahora tomo de nuevo la responsabilidad de seguir adelante y no ceder. En fin, que la cosa es muy simple: mierda pa ellos y pa nosotros la vida (y perdonadme las expresiones, pero dadas las circunstancias, hoy mi mejor amigo y Administrador seguro que estará de acuerdo en que me lo puedo permitir)…Como dijo Amador, “Ya estás fuera”. Y no veas qué bien huele aquí, amigo, jejeje. Feliz resto de un mes de Agosto que sigue con su cola de fuego, eso eso, paque nos apetezcan más las sardinitas y el gazpacho!!! GRACIAS Y ÁNIMO A LOS QUE AÚN ESTÁIS DENTRO…”Ya quea menos”, eh? Besos a todos, y como siempre, a esos ruteros que nunca olvido, mis mejores deseos, por guapos y por buenos. Grijanders, siempre hacia lo alto que hace más fresco!!!!Y este finde me las piro pa la playa, que me apetece disfrutar de unas minivacaciones después de tanto tiempo…Je! OOOOooooooma!!!

Mil besos… Y (anda que no hablo ná) os dedico este poema de nuestro gran Mario Benedetti por que de veras que merece la pena que lo reflexionemos y nos dejemos de hojas caídas y flores marchitas, que el verde es el verde.

TODO VERDOR

Todo verdor perecerá
dijo la voz de la escritura
como siempre
implacable
pero también es cierto
que cualquier verdor nuevo
no podría existir
si no hubiera cumplido su ciclo
el verdor perecido
de ahí que nuestro verdor
esa conjunción un poco extraña
de tu primavera
y de mi otoño
seguramente repercute en otros
enseña a otros
ayuda a que otros
rescaten su verdor
por eso
aunque las escrituras
no lo digan
todo verdor
renacerá.

2
Ago
19
2009

Pues Elena sin duda…

Categoría: General arandanilla 05:23
arandanilla

De mirada envenenada,
pupilas como puñales,
clavándose como espadas,
dejándome mil señales.

Sus manos como pistolas,
sus uñas igual que balas,
su corazón de escayola,
esta canción que lo avala.

Mas me resulta imposible
no regalarle mi vida,
no creerme lo increíble,
no darle lo que me pida,
pero a mi…
¿ Quién me cura las heridas?

Sus abrazos congelados
enfriándome la sangre,
sus arrumacos usados,
su saliva de vinagre.

Besos de segunda mano,
labios de segunda boca,
un temporal en verano,
un rompeolas sin rocas.

Mas me resulta imposible
no regalarle mi vida,
no creerme lo increíble,
no darle lo que me pida,
pero a mi…
¿ Quién me cura las heridas?

Dani Flaco.

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