Evidentemente, hay muchas cosas peores, pero esto también nos entristece un poco el alma a aquéllos que hemos jugado desde niños en esta orilla…
Afortunadamente, algunas cosas permanecen donde deben siempre…
Evidentemente, hay muchas cosas peores, pero esto también nos entristece un poco el alma a aquéllos que hemos jugado desde niños en esta orilla…
Afortunadamente, algunas cosas permanecen donde deben siempre…
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
qué hiciste la noche en que no vi tu mano,
qué hicieron tus libros y tu último espejo,
qué hizo tu cuerpo soñado, cuando ya no estuve
abriéndote luces de cientos de estrellas
en cada palabra de amor descubierta hacia ti.
Qué cosa dijiste la última noche
al nuevo silencio posado en tu almohada.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
qué píldora estuvo colmando tu sueño,
qué filo cortó tu deseo de nombrarme,
qué ala pensaste encontrar para alzar tanto peso
y hacerlo tan fácil, como si mi abrazo
se fuera a romper con volar.
Hay tanto recuerdo, hay tanto y con alas
—alas que nos siguen al cielo, a la muerte—.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, quisiera saber
si fue casualmente que hallaste al amigo
que toda una tarde te vio recordando
y así me lo dijo con voz de verdugo sublime,
haciendo de un día de sol día de tumbas,
maldita canción que olvidar.
Así quedó roto, por cuatro palabras,
el ancho escondite que usé para huirte.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Hoy, al cabo del mar, no hay nada que hacer
con esta distancia sin tiempo y espacio,
con esta distancia tenaz, siempre cerca,
con esta distancia de los pensamientos furiosos,
tuyos, carniceros, que nunca reposan,
que incendian las olas a golpes de viento y canción.
Ya no hay nada que hagamos que pueda alejamos
de la piel crecida entre nuestros cuerpos.
Aprende a llevarme,
que aún voy doblado por ti.
Silvio Rodríguez.
No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.
CRISTINA PERI ROSSI
Ni tú me debes ni te debo nada.
Un río fuimos. Un espejo franco.
Los dos bebimos de las aguas claras;
asomamos los dos al vidrio manso.
El mismo beso nos quemó en los labios,
con el mismo carbón prendido en llama.
Las mismas ilusiones se nos fueron
cuando cantar no quiso más el alma.
Fuimos río y espejo, fuimos besos,
y cantamos con hojas y con alas
canciones de alegría en los espejos.
Hoy tenemos a mano cuentas claras
que urdieron en silencio nuestros dedos.
Ni tú me debes ni te debo nada.
GUILLERMO GÓMEZ BRENES
Dura el amor mientras las cosas duran,
mientras callan las cosas o vierten un rumor a nuestra espalda,
mientras el polvo que pobló las cosas
guarda en su olvido el hueco de una mano.
Esta mano de amor que fue penumbra,
tierra oculta que no te conocía,
navega hoy en tu piel como un gesto que tienes,
como un color del día trae tus pasos aéreos.
Una isla viajera invita tu mejilla
y en tus ojos pasean dos ansias de la noche.
Cuando llego a mi casa,
que un corazón llenó de cosas mudas,
allí encuentro esta mano que en tu calor se quema.
JOAQUÍN SÁNCHEZ VALLES
Creo que ya te publiqué poema, pero es que me gustas…puede que hasta repitiese con las fotos, pero es que así es esto. Repetir lo que te hace sentir bien, desechar lo que te desanima. Buen sábado a todos…
“No existe ningún pecado en ser feliz.”
Paulo Coehlo.
Por que mañana quiero levantarme mirando al cielo, esté como esté. Y quiero pensar que no existe ningún pecado en ser feliz. Gracias a quienes saben que debo dárselas…La falta de sueño hoy mereció la pena. Una se acuesta alegre…Somos reyes, me dijo un amigo. Así es. Buenas noches a todos. Que descanséis bien y mañana también os apliquéis esto…