Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nÃtida y feliz.
JRJ
arandanilla
Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nÃtida y feliz.
JRJ
arandanilla
No te conozco. No conozco tu historia. Nunca intercambiamos nada, palabras, gestos, ilusiones o recuerdos. El mundo es inmenso, demasiado, y a veces no se vislumbran los destellos de otras personas que quizá mereció la pena conocer. Quizá ocurre por una razón. Ahora no estás. No sé cómo empezar a maldecir al duende del destino. Para unas cosas generoso, para otras tan terrible como insensato. Y esto es lo que llamamos vida. Un trayecto con destino incierto. Estar triste es normal. Dolorosamente normal. Nunca te puedes meter en el corazón de alguien, para cargar con parte del peso de una pérdida. Primero, porque la pérdida lo abarca todo, inunda el espacio al completo, lo hace irrespirable. Y luego porque está la necesidad, o algo parecido, de cargar con el propio dolor…quizá como último recurso. Un aferrarse a lo que nos va quedando…A veces no se entiende nada. La vida se transforma de repente en un cajón desastre donde brillan unos nombres, unas fechas, unos rostros que amamos…un perfil lleno de fotos y de mensajes que difÃcilmente querremos cerrar, pese a todo. Donde hubo inmenso amor, hay inmenso dolor. Se me ha quedado grabada esta frase…Yo sólo espero para ti un lugar que no te oprima, que te alivie los pies descalzos al caminar hacia dondequiera que vayas. Un lugar que realmente merezca la pena defender de los lobos que a ratos pasan por aquÃ. Yo creo que existe. Con una férrea certeza, lo sé. Allà donde el amor que aquà siembras y queda, puede reaparecer un dÃa como una carta, bienvenida y alegre, enviada sin quizá saberlo, por aquéllos que no pudieron seguirte. Aquéllos que te recuerdan, te nombran, te echan de menos…SÃ. Un lugar en que todas las ventanas están abiertas para que salgan todos los miedos y las canciones. Yo te deseo calma, campos verdes, palabras de amor…Que nada ni nadie te duela, que los que sà intercambiaron conmigo palabras, gestos, ilusiones o recuerdos…incluso canciones…puedan caminar aunque no brille la estrella, y ser tabla de su propia salvación. Sé que ayudarás en esto. Que serás libre, porque él te quiere libre. Y se lo debes…
No espero comentarios, sólo que tus pies sigan el camino que les fue destinado, amigo. No serÃamos nadie si no lo hiciéramos. Tú lo sabes…vamos contigo de la mano. Y me consta que eso también lo sabes…
arandanilla
Reconstruyéndolo hoja por hoja, hora tras hora. Imágenes que se quedan grabadas en la memoria y son descritas a golpe de letras invisibles, pero sonoras. Lenguajes distintos…EsperarÃa un final feliz.
arandanilla
Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querÃas en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos y prueba que tu siempre
has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado asà como la causa de tu
futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin alimentarlos, morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mÃrate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
tÃtere de las circunstancias porque tú
mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decÃdete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es
el pretexto de los fracasados.
Para mi estrella terrestre, mi hermana. Por una canción que nos une y un poema que nos unirá más…Me has recordado todo cuanto necesitaba…y más en estos momentos tan duros. Gracias. Tq…
Nota: tenemos que investigarlo, pero no estoy segura si la autorÃa de este poema pertenece a Neruda…existen varios fallos en las fuentes de donde lo pude leer y no estoy segura del todo. Aún asÃ, si alguien lo sabe, se agradece lo haga saber…
Nota 2: os pasamos un enlace…finalmente no es de Neruda…
arandanilla
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
Luis Cernuda
HacÃa tiempo que no leÃa a Cernuda, y hoy este poema vino a mi. Las cosas más pequeñas suelen ser las más necesarias…y pasarlas por alto es un crimen. Contigo…una sola palabra que encierra más de un universo. La realidad o el deseo. O ambas cosas…Y la flor, esa flor…
ismael
Porque estamos hartos de tanta agua y frÃo y arandanilla la que más. Para que llegue la esperada primavera, el esperado verano, las cervezas, las tapitas, la playa… Iniciemos el ritual del abanico. Dale caña, arandix. Â
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