A veces es difÃcil entendernos a nosotros mismos…nos dolemos con frecuencia por las cosas más banales, nos enzarzamos en amargas discusiones sobre las nimiedades más absurdas…no nos paramos en seco a pensar. Desde las profundÃsimas zonas abisales a las altas ramas de los secuoyas en la taiga, recorriendo sus desiertos, sus praderas, sus preciosÃsimas cuevas, sus costas y arrecifes…su maravillosa ubicación dentro de nuestro universo. Este planeta es un prodigio irrepetible, el molde se rompió con él. No vamos a tener una segunda oportunidad…
Hay gente que piensa que la basura en nuestras costas, el no reciclar, el consumir inconscientemente, el abandono de nuestras obligaciones como habitantes de este planeta no suponen un daño para este vientre materno de apariencia multicolor desde el espacio…Nos protege, nos ampara, nos alimenta, nos inspira con espectáculos sin igual. Auroras boreales, migraciones de aves que cortan la respiración, saltos de delfines juguetones en océanos cuyo color desafÃa a la perfección más perfecta, impactantes bloques de hielo que tristemente se acabarán convirtiendo en historia un dÃa…
¿En qué pensamos? No creemos en el cambio climático, en la contaminación, en el daño que hacemos a otras especies, e incluso a nosotros mismos. Esclavizamos a los animales, a nuestros congéneres, disfrutamos destrozando aquello que la vida ha ido formando, construyendo mágicamente durante millones de años…Matanza a destajo de delfines, focas, ballenas (para qué seguir). Residuos tóxicos que exterminan a nuestros peces, que entran en nuestros cuerpos, en el de nuestros hermanos, nuestros hijos, asesinándonos poco a poco también. ¿Es justo?
Pasamos tanto tiempo destruyendo que un dÃa nos destruiremos del todo. Nos convertiremos en nada si no pasamos de unos a otros el regalo que nos fue dado al nacer. No somos dioses, no somos nada más que una mota de polvo dentro de una inmensidad llamada Tierra. Pero mota a mota, nuestro deber es fusionarnos, unirnos poco a poco, ir formando ese conjunto de seres maravillosos hasta llegar a un solo ser titánico en defensa de lo que hoy nos acoge…que no consumamos el tiempo sin ver dÃas mejores, más verdes, más fulgurantes, con paisajes más limpios, con animales más sanos, más felices…Nuestros niños lo merecen. Es su futuro, no el nuestro. El tiempo que está por venir no nos pertenece, son de las generaciones que hoy ven cómo nos quedamos de brazos cruzados. Es nuestro deber ser defensores a ultranza de esta Madre Tierra que generosamente nos acoge. No perdamos ni un segundo…es el momento de vivir plenamente este lugar, y de cuidarlo como nunca. ¿Comenzamos?
Gracias a todos los que luchan por una causa justa, a los que arriesgan sus vidas por aquello en lo que creen firmemente. Ellos son los verdaderos héroes.
Foto extraÃda de aquÃ.
Administrador, es evidente que te dedico este post desde lo más profundo y abisal de mi corazón. Gracias infinitas, como los saltos de esos delfines geniales. Gracias, gracias, gracias…

arandanilla
