El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Johann Wolfgang Goethe
arandanilla
El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
Johann Wolfgang Goethe
arandanilla
Es bueno, amor, sentirte cerca de mà en la noche,
invisible en tu sueño, seriamente nocturna,
mientras yo desenredo mis preocupaciones
como si fueran redes confundidas.
Ausente, por los sueños tu corazón navega,
pero tu cuerpo asà abandonado respira
buscándome sin verme, completando mi sueño
como una planta que se duplica en la sombra.
Erguida, serás otra que vivirá mañana,
pero de las fronteras perdidas en la noche,
de este ser y no ser en que nos encontramos
algo queda acercándonos en la luz de la vida
como si el sello de la sombra señalara
con fuego sus secretas criaturas.
Pablo Neruda
arandanilla
Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan Ãntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el dÃa deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
Jorge Luis Borges
No es agradable despertar de un mal sueño…¿qué cosas querrá decirme en su lenguaje oscuro?
arandanilla
arandanilla
“El tiempo descubre la verdad”.
Séneca
arandanilla
Es necesario aprender que hay determinadas sensaciones que pueden permanecer en nuestras vidas para siempre, que no van a cambiar, ni van a menguar, alterarse…seguirán siendo las mismas, nos guste o no. Y para qué vamos a planificar una estrategia de cambio o una lucha de gigantes. Son nuestras sensaciones, parte ya (se podrÃa decir) de nuestra piel…de cómo pesan las noches, o las ausencias, o las miradas. No sé. Es cuestión de irse a dormir con la mente en blanco, no enviar a nadie a un elevado altar, ni preguntarse aquello que no tiene respuesta. Vivir con lo que vivimos, lo que llevamos puesto, estas sensaciones. Ahora toca descansar…
This site is protected by WP-CopyRightPro