Ruta Fulgurante


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Dic
07
2014

Mariposas

Categoría: Impresiones y paisajes,Lita y el mar arandanilla 20:21
arandanilla

Hoy viene a ser como la cuarta vez que espero
desde que sé que no vendrás más nunca.
He vuelto a ser aquel cantar del aguacero
que hizo casi legal su abrazo en tu cintura.

Y tú apareces en mi ventana,
suave y pequeña, con alas blancas.
Yo ni respiro para que duermas
y no te vayas.

Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo,
mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas.

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa.
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo

Así eras tú en aquellas tardes divertidas,
así eras tú de furibunda compañera.
Eras como esos días en que eres la vida
y todo lo que tocas se hace primavera.
Ay, mariposa, tú eres el alma
de los guerreros que aman y cantan,
y eres el nuevo ser que se asoma por mi garganta.

Qué maneras más curiosas
de recordar tiene uno,
qué maneras más curiosas:
hoy recuerdo mariposas
que ayer sólo fueron humo,
mariposas, mariposas
que emergieron de lo oscuro
bailarinas, silenciosas,

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa,
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa,
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.

Tu tiempo es ahora una mariposa,
navecita blanca, delgada, nerviosa,
Siglos atrás inundaron un segundo
debajo del cielo, encima del mundo.

Silvio Rodríguez.

Como un milagro, abro cartas que has escrito años atrás,  y qué curiosas maneras de recordar. “Furibunda compañera”. Tú citaste esta canción, yo años después la escucho, y recuerdo precisamente estas palabras…y decido volver a leer, volver a escuchar. Una canción de tantas, que hablan de cosas que tú y yo compartimos. Te quiero, mi mariposa delgada, nerviosa. La sin tiempo, la bailarina silenciosa que se posa por las noches en mi desvelo. Me creces en el alma como una enredadera. Me aferro a tu recuerdo de igual forma.

furibunda compañera

6
Nov
12
2014

Tu vida en un papel.

Categoría: Impresiones y paisajes,Lita y el mar arandanilla 21:02
arandanilla

Apurar,
la vida de un solo trago.
Despertar en tus brazos
y empezar a escribir.

Arrancar,
las páginas del pasado
y quemarte muy despacio
es encontrarte al fin.

Y tú me dices que es tan fácil
cerrar los ojos y sentir.
Somos dos,
y mi canción es tu imagen
mientras escribo tu vida en un papel.

Apurar,
una copa de vino
y caminar con sigilo
entre la bruma azul.

Arrancar,
los frutos de nuestro árbol
dejando el tiempo encerrado
volando encima de ti.

Y tú me dices que es tan fácil
cerrar los ojos y sentir.
Somos dos,
y mi canción es tu imagen
mientras escribo todo mi amor por ti.

Y en el espejo eres tan frágil
doy mil recuerdos para ti.
Somos dos,
y mi canción es tu imagen
mientras escribo tu vida en un papel.

Leyendo un relato especial, me topo con la letra de una canción. He de leer este relato, comentarlo, sentirlo. Como canta García estos días, “es mejor sentir que pensar”. Han sido meses extraños. Maletas, despedidas, bienvenidas. Adaptarse a otra casa, a la convivencia. Alumnos nuevos, subir escaleras, hacer fotocopias, el tráfico de la ciudad -nunca me acostumbro al tráfico- y la sonrisa de un hombre que me choca esos cinco cuando le doy alguna moneda, y me pregunta cómo estoy, y sonríe cuando le digo que estoy bien. Quizás ambos decimos “bien” sin mucho convencimiento, pero nos alegra esa palabra, entregada generosamente cada mañana, igual de válida que una moneda para su próximo café, o el bocadillo del día. Quién sabe.

Me adapto a tu ausencia, a tu hermosura en papel o en la pantalla del ordenador, a la imagen que sobrevive en mi mente. Digo “me adapto”  por no decir “asumo que no vas a volver”, y aunque jodida hasta la médula, por mal que suene y me disguste esa palabra en Ruta, tengo que seguir caminando  por lealtad. La vida no me trata mal, hermana. Me trae a diario a personas buenas, que cuando vienen acechando los problemas  acercan el brazo y dicen “aquí estoy”. Y aquí estamos. Hoy escribo este post para ti, como creo que serán todos los posts  de aquí a que nos volvamos a ver. Pero también lo escribo para dar las gracias.

Te doy las gracias, Charly, por tu acogimiento, por el saludo diario y los ánimos que me das. Por las cenas programadas y las historias que me cuentas y que me hacen reir en los peores días. Te doy las gracias por aparecer cuando más asustada estoy, por ser generoso y por confiar en que puedo con esta tristeza infame, y contribuyas a ello. La vida no es fácil, amigo. En palabras de mi guerrera, “la vida no es justa”.  Aún así, dentro del maremoto de emociones negativas, de los traumas vividos y de los retornos a los hospitales, quedan siempre los oasis de amistad y calma. Tu guitarrilla sonando, algún disco que pones y desconozco, anécdotas alegres que compartimos, y que Ruta hizo posible un día.

Las calles de tu ciudad siempre esperan, y es analgésico ver a la gente pasear, escuchar a los niños que salen del colegio con sus padres , recoger las hojas caídas bajo los árboles, y guardarlas en los libros que compramos en la librería Luque. Disfrutar de las grandes avenidas,  el café de la mañana con los compañeros. Quizá no esté aquí demasiado  tiempo, pero me habrá servido para ver que la vida fluye, como fluye el agua, el agua que ahora cobra la importancia necesaria, y ya sabes la razón. Aprendo que todos tenemos mucho que aportar, de un lado al otro de la vida, desde el recuerdo o desde el mismísimo presente. Gracias, compañero. Gracias siempre…

3
Oct
30
2014

Un poema antes de ir al trabajo

Categoría: Lita y el mar,Poemas arandanilla 07:16
arandanilla

Ella

” Ella anuda hilos entre los hombres
y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
-ala del paisaje y del alma de un país, con su polen…

Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su
perfume…
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de las cosas,
en que la circunstancia da su hálito. ..

Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín…

Mas es el don absoluto, y la ternura,
ella que es también el término supremo y la última esencia
con las melodías de los sentidos y los símbolos y las visiones y
los latidos
para el encuentro en los abismos…

Mas tiene cargo de almas, y es la comunicación,
el traspaso del ser, “como se da una flor”, en el nivel de los
niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma…

Y no busca nunca, no, ella…
espera, espera toda desnuda, con la lámpara en la mano,
en el centro mismo de la noche. ”

Juan Laurentino Ortiz

2
Oct
26
2014

Amputados de ti. Esperanzados.

Categoría: Poemas ismael 14:06
ismael

“Morir es retirarse, hacerse a un lado,
y estar en todas partes en secreto.”

 

Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo
que lleva uno su brazo, su cuerpo, su cabeza.
No eras distinto a mí, ni eras lo mismo.
Eras, cuando estoy triste, mi tristeza.

Eras, cuando caía, eras mi abismo,
cuando me levantaba, mi fortaleza.
Eras brisa y sudor y cataclismo
y eras el pan caliente sobre la mesa.

Amputado de ti, a medias hecho
hombre o sombra de ti, sólo tu hijo,
desmantelada el alma, abierto el pecho,

ofrezco a tu dolor un crucifijo:
te doy un palo, una piedra, un helecho,
mis hijos y mis días, y me aflijo.

     Jaime

5
Oct
25
2014

Amistad

Categoría: Lita y el mar arandanilla 09:07
arandanilla

“Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo.”
Richard Bach

Hoy te pienso como nunca, e intento ver tu rostro de antaño. El que tú reconocías en el espejo. Espero una pequeña señal que alivie el día…recorro el jardín de los recuerdos con calma, intentando no hundirme en el intento. Releo cartas que te escribí y finalmente llegaron a mí. Hay una amistad que no depende del espacio ni del tiempo, un “tú y yo” que permanece intacto en esas palabras. Te quiero. Te quiero pese a esta distancia extraña que no comprendo. Te quiero como nunca imaginé que podría hacerlo, desde la desesperación y la impotencia, alzando mis manos a una pregunta que nadie logra responder. Te pido que vivas esta vida desde mis ojos y mis manos. Que a veces bajes de tu sueño al mío, y vivas a través de mí lo que quieras. Que no me observes cuando sufro. Pero hagas de mi persona un pequeño puente para ver los amaneceres, sentir el frío de la mañana o escuchar la risa de los niños. Seré lo que quieras vivir, y viviré con tu presencia de luz y amapolas hasta que ya no sea necesario.

4
Oct
22
2014

El mar

Categoría: Lita y el mar,Poemas arandanilla 17:16
arandanilla

Paz sobre la constelación cantante de las aguas
Entrechocadas como los hombros de la multitud
Paz en el mar a las olas de buena voluntad
Paz sobre la lápida de los naufragios
Paz sobre los tambores del orgullo y las pupilas tenebrosas
Y si yo soy el traductor de las olas
Paz también sobre mí.

He aquí el molde lleno de trizaduras del destino
El molde de la venganza
Con sus frases iracundas despegándose de los labios
He aquí el molde lleno de gracia
Cuando eres dulce y estás allí hipnotizado por las estrellas

He aquí la muerte inagotable desde el principio del mundo
Porque un día nadie se paseará por el tiempo
Nadie a lo largo del tiempo empedrado de planetas difuntos

Este es el mar
El mar con sus olas propias
Con sus propios sentidos
El mar tratando de romper sus cadenas
Queriendo imitar la eternidad
Queriendo ser pulmón o neblina de pájaros en pena
O el jardín de los astros que pesan en el cielo
Sobre las tinieblas que arrastramos
O que acaso nos arrastran
Cuando vuelan de repente todas las palomas de la luna
Y se hace más oscuro que las encrucijadas de la muerte

El mar entra en la carroza de la noche
Y se aleja hacia el misterio de sus parajes profundos
Se oye apenas el ruido de las ruedas
Y el ala de los astros que penan en el cielo
Este es el mar
Saludando allá lejos la eternidad
Saludando a los astros olvidados
Y a las estrellas conocidas.

Este es el mar que se despierta como el llanto de un niño
El mar abriendo los ojos y buscando el sol con sus pequeñas
/manos temblorosas
El mar empujando las olas
Sus olas que barajan los destinos

Levántate y saluda el amor de los hombres

Escucha nuestras risas y también nuestro llanto
Escucha los pasos de millones de esclavos
Escucha la protesta interminable
De esa angustia que se llama hombre
Escucha el dolor milenario de los pechos de carne
Y la esperanza que renace de sus propias cenizas cada día.

También nosotros te escuchamos
Rumiando tantos astros atrapados en tus redes
Rumiando eternamente los siglos naufragados
También nosotros te escuchamos

Cuando te revuelcas en tu lecho de dolor
Cuando tus gladiadores se baten entre sí

Cuando tu cólera hace estallar los meridianos
O bien cuando te agitas como un gran mercado en fiesta
O bien cuando maldices a los hombres
O te haces el dormido
Tembloroso en tu gran telaraña esperando la presa.

Lloras sin saber por qué lloras
Y nosotros lloramos creyendo saber por qué lloramos
Sufres sufres como sufren los hombres
Que oiga rechinar tus dientes en la noche
Y te revuelques en tu lecho
Que el insomnio no te deje calmar tus sufrimientos
Que los niños apedreen tus ventanas
Que te arranquen el pelo
Tose tose revienta en sangre tus pulmones
Que tus resortes enmohezcan
Y te veas pisoteado como césped de tumba

Pero soy vagabundo y tengo miedo que me oigas
Tengo miedo de tus venganzas
Olvida mis maldiciones y cantemos juntos esta noche
Hazte hombre te digo como yo a veces me hago mar
Olvida los presagios funestos
Olvida la explosión de mis praderas
Yo te tiendo las manos como flores
Hagamos las paces te digo
Tú eres el más poderoso
Que yo estreche tus manos en las mías
Y sea la paz entre nosotros

Junto a mi corazón te siento
Cuando oigo el gemir de tus violines
Cuando estás ahí tendido como el llanto de un niño
Cuando estás pensativo frente al cielo
Cuando estás dolorido en tus almohadas
Cuando te siento llorar detrás de mi ventana
Cuando lloramos sin razón como tú lloras

He aquí el mar
El mar donde viene a estrellarse el olor de las ciudades
Con su regazo lleno de barcas y peces y otras cosas alegres
Esas barcas que pescan a la orilla del cielo
Esos peces que escuchan cada rayo de luz
Esas algas con sueños seculares
Y esa ola que canta mejor que las otras

He aquí el mar
El mar que se estira y se aferra a sus orillas
El mar que envuelve las estrellas en sus olas
El mar con su piel martirizada
Y los sobresaltos de sus venas
Con sus días de paz y sus noches de histeria

Y al otro lado qué hay al otro lado
Qué escondes mar al otro lado
El comienzo de la vida largo como una serpiente
O el comienzo de la muerte más honda que tú mismo
Y más alta que todos los montes
Qué hay al otro lado
La milenaria voluntad de hacer una forma y un ritmo
O el torbellino eterno de pétalos tronchados

He ahí el mar
El mar abierto de par en par
He ahí el mar quebrado de repente
Para que el ojo vea el comienzo del mundo
He ahí el mar
De una ola a la otra hay el tiempo de la vida
De sus olas a mis ojos hay la distancia de la muerte
Vicente Huidobro

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